A mi modo de ver, la cuestión no pasa tanto por diferenciar entre nacionales y extranjeros si por poder compensar las tarifas relativamente bajas que se le deben cobrar a los nacionales. No creo que se pueda eliminar lo primero sin primero flexibilizar lo segundo. Lo que está claro es que con pasajes aéreos a entre 270 y 300 Euros i/v destinos como Iguazú pierden buena parte de su atractividad para el turismo extranjero.