La semana pasada, por temas de trabajo, tuve que ir a Viedma. Si bien todo se resolvió sobre la hora (por lo que las posibilidades de conseguir pasajes se complicaron), no hubo forma de poder hacerlo en avión, ni siquiera a distancias aproximadas.
Concretamente, entre Buenos Aires y Viedma hay un vuelo semanal (sí, uno solo) compartido con Santa Rosa (La Pampa). Dos capitales de provincia al precio de un solo vuelo. O sea, imposible combinar ida y vuelta por ese medio.
El vuelo del miércoles ya estaba totalmente vendido, por lo que intenté con un plan B: hacer ambos tramos vía Bahía Blanca (poco menos de 300 km. de distancia). ¿El resultado? Negativo. Bahía cuenta con dos vuelos por día por parte de AR, y tampoco había lugar.
Me metí en la página web de LADE, para ver si -aunque sea en un lechero- conseguía algo que tardara menos de doce horas en llegar. Allí encontré vuelos a Viedma, a Bahía y a San Antonio Oeste. Pero cuando llamé para consultar me dijeron que hace rato que no vuelan por la zona.
¿Conclusión? Por $380 conseguí un ida y vuelta en coche suite, con asiento que se reclina 180° y cena caliente. Nada mal, dependiendo cómo se lo mire. Lamentablemente, mi idea no era necesariamente pasarme la noche durmiendo a lo largo de la ruta 3, sino tratar de llegar y volver lo antes posible. Pero, pese a que los fondos públicos mantienen la operación de dos empresas (tres, si diferenciamos entre AR y AU), el avión más cercano me pasó a 10 mil metros de altura, justito sobre la capital de Río Negro. Supongo que otra vez será...
P.D.: Serán cosas del destino, pero ya van un par de veces que los 600 km. que separan a Santa Rosa de Buenos Aires (la otra pata de este triángulo) también me tocan por tierra.