El gobierno nacional rechazó ayer que Aerolíneas Argentinas (AA) se apreste a cubrir la ruta Buenos Aires-Caracas-Teherán, posibilidad que, de haberse confirmado, habría levantado polvareda política por el destino final de ese itinerario: el Irán fundamentalista.
"No sé de dónde salieron esas versiones. No está considerado bajo ningún aspecto y menos en este acuerdo", manifestó el secretario de Transporte, Ricardo Jaime.
A través de un comunicado, la línea de bandera argentina desmintió la versión por la que se le atribuía un entendimiento con la estatal venezolana Conviasa para volar a Teherán y, en otros casos, Bagdad (Irak), vía Caracas.
"En su plan general de negocios y operación comercial, Aerolíneas no realiza ni prevé realizar vuelos directos ni con conexión a las ciudades mencionadas", se desmintió.
El compromiso suscripto, según se aclaró, se limita a estudiar la instrumentación de un código compartido entre Buenos Aires-Caracas-Buenos Aires y otras rutas a definir por las partes (dentro del Caribe y cabotaje argentino y venezolano).
Aunque AA no creará una frecuencia Buenos Aires-Caracas-Teherán, todos los pasajeros que hagan Buenos Aires-Caracas tendrán la chance de llegar a Teherán por Conviasa que, junto con Iran Air, cumple Teherán-Bagdad-Caracas con tres frecuencias semanales.
Apenas circuló semejante rumor, diplomáticos estadounidenses e israelíes exteriorizaron su preocupación, debido a la tirante relación que mantienen con varios países árabes y a los controles poco exhaustivos que se practican en ese camino aéreo.
"La intención es que Aerolíneas sea la conexión natural de cabotaje para los vuelos de Conviasa que lleguen a Buenos Aires y que utilice las rutas de Conviasa dentro del Caribe", subrayó el gerente general de la firma, Julio Alak.
"Esta situación les permitiría a nuestros pasajeros no tener que pasar forzosamente por Miami para ir a muchos destinos de América Central", complementó.
Fuente: Diario La Nueva Provincia (Bahía Blanca) |