Que el sector de partidas no estuviera abarrotado de gente y que los trámites previos al embarque se pudieran hacer con rapidez gracias a la reducción del 30% de los vuelos de Aerolíneas Argentinas y Austral fue lo único novedoso ayer en la Terminal C del aeropuerto internacional de Ezeiza, donde todavía se registraron algunas demoras en los vuelos y donde grupos de pasajeros se enteraron de que no podrían llegar a destino debido a las cancelaciones. Algunos usuarios ya acumulan retrasos de 48 horas.
A esto se sumó ayer la cancelación de once vuelos de la compañía LAN Argentina y la demora de varios vuelos más como consecuencia de un paro de azafatas de la Asociación de Tripulantes de Cabina de Pasajeros de Empresas Aerocomerciales (Atcpea), al que el Ministerio de Trabajo puso fin unas horas después tras dictar la conciliación obligatoria.
La reducción de 65 a 45 vuelos diarios dispuesta por Aerolíneas para descomprimir la crítica situación seguirá hasta el viernes. Luego, se adelantó, comenzarán a sumarse vuelos con la intención de llegar al plan de vuelos original. Si bien esa reducción de servicios anunciada anteayer logró descongestionar la Terminal C del aeropuerto internacional de Ezeiza, surgieron nuevos inconvenientes, sobre todo para aquellos usuarios que sufrieron cancelaciones y reprogramaciones.
A las 4, apenas pisaron Ezeiza, tres docentes y seis alumnos de secundario jujeños provenientes de Puerto Madryn se toparon con una inesperada noticia: su vuelo de Aerolíneas Argentinas de las 13, a San Salvador de Jujuy, era uno de los veinte que habían sido cancelados, y el próximo estaba programado para el miércoles 10. Tampoco había ningún ómnibus disponible.
Según relataron los docentes, la única solución que les brindó la compañía aérea fue la de viajar a Salta en un vuelo de Austral que partía ayer cerca de las 20, aunque les advirtieron que no se harían cargo del traslado de la capital salteña a San Salvador ni del viaje de allí al interior de la provincia.
"Antes que estar tirados acá en Ezeiza, preferimos ir a Salta y hacernos cargo de los gastos", dijo Manuel, uno de los docentes. "El problema es que los padres de los chicos están esperando, y acá te tienen de aquí para allá y nadie te dice nada", añadió Ana María, otra docente.
Fuentes de Aerolíneas Argentinas dijeron a LA NACION que el hecho de que haya destinos sin servicios aéreos no es algo "establecido", sino que depende de la frecuencia de los vuelos y de las cancelaciones que se deban realizar. Distinto es el caso de algunos "destinos cortos" -explicaron- en los que, por una cuestión de tiempo y distancia, es más fácil llegar por vía terrestre, como Mar del Plata o Rosario. "Para esos recorridos la empresa decidió que conviene usar ómnibus, que estamos facilitando", señalaron. La compañía informó, además, que les entregará a todos los usuarios afectados un pasaje abierto al destino programado.
Voceros de la Secretaría Nacional de Transporte confirmaron a LA NACION que el esquema de reducciones en la frecuencia diaria de los vuelos de Aerolíneas Argentinas y Austral se mantendrá hasta el viernes y que ya se están incorporando vuelos nocturnos para acercarse al plan de operaciones previsto inicialmente.
Nuevo conflicto
El cierre del aeroparque metropolitano y una huelga de pilotos provocaron en los últimos días escenas de caos en Ezeiza, donde pasajeros indignados llegaron a tomar durante varias horas un avión en la pista principal del aeropuerto. Por esa situación, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, será citado por la Comisión de Transporte de la Cámara de Diputados.
Ayer por la madrugada pareció que el caos se repetiría, ya que un paro de azafatas agrupadas en Atcpea obligó a LAN Argentina a cancelar ocho vuelos de cabotaje y tres internacionales, y a demorar varios más. Según fuentes de la compañía, se cancelaron servicios a Córdoba, Mendoza, Neuquén y Tucumán, San Pablo y Santiago de Chile.
Según Paula Marconi, secretaria general de Atcpea, el paro, que comenzó antes de la salida de los primeros vuelos, se realizó porque "la empresa insiste en negociar con la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), que no tiene como afiliados a tripulantes de cabina".
Fuentes de LAN Argentina, por su parte, dijeron que la empresa no puede negociar con Atcpea porque carece de personería jurídica, a diferencia de la AAA. "Los pasajeros son rehenes de un conflicto sindical", aseguraron desde la compañía.
El conflicto llegó a su fin cerca de las 9.30, luego de que el Ministerio de Trabajo dictara la conciliación obligatoria por el término de diez días hábiles.
Fuente: La Nación (Argentina)
Autor: Fernando Massa |