El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo hoy que la decisión sobre la compra de aviones de combate a Francia, EE.UU. o Suecia se tomará antes de que acabe su mandato, pero "sin precipitaciones".
En una rueda de prensa junto a la presidenta electa, Dilma Rousseff, a quien le entregará el cargo el próximo 1 de enero, Lula dejó claro que el asunto no quedará pendiente para el próximo Gobierno y que se tomará una decisión tras consultar con el ministro de Defensa, Nelson Jobim.
El mandatario brasileño dio a entender que Rousseff podría participar en la discusión al señalar que el asunto será discutido después de que la presidenta electa se tome "unos días de descanso", tras la campaña para las elecciones que ganó el pasado domingo.
En la licitación para la adquisición de 36 aviones compiten los cazabombarderos Rafale, de la empresa francesa Dassault, los Súper Hornet F/A-18, de la estadounidense Boeing, y los Gripen NG, de la sueca Saab.
El ministro Jobim ha declarado en varias ocasiones que la Fuerza Aérea ha recomendado los aviones franceses Rafale, que consideró los "más interesantes para Brasil" y los que "mejor se adaptan" a las necesidades de defensa del país.
El propio Lula también ha manifestado públicamente su preferencia por los aviones galos.
Incluso lo hizo incluso el 7 de septiembre del 2009, cuando recibió en Brasilia a su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, con quien anunció que ambos Gobierno han decidido convertir a Brasil y Francia en "socios estratégicos en el dominio aeronáutico".
Ese mismo día, el Gobierno brasileño informó de su disposición para "iniciar negociaciones" para la compra de los aviones galos, si bien después aclaró que esa oferta era válida también para Boeing y Saab y que la licitación continuaba abierta.
Fuente: ABC.es (España) |