Un gran malestar invadió a las autoridades españolas en las últimas horas por el caso Aerolíneas Argentinas. El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero tomó ayer como un agravio de dimensiones que podría derivar en un planteo diplomático la acusación del jefe de la bancada oficialista en el Senado, Miguel Pichetto, que acusó anteayer al Estado español de iniciar el "proceso de vaciamiento" de la aerolínea.
"Que el portavoz de la mayoría gubernamental en el Senado diga esto es demasiado fuerte para dejarlo pasar. Es un disparate. No hemos querido reaccionar diplomáticamente porque lo consideramos un insulto grave a España en un momento muy delicado. Seguimos trabajando para preservar la relación bilateral, pero las declaraciones de este tipo no ayudan mucho", dijo a LA NACION una alta fuente diplomática española.
Pichetto hizo esas declaraciones cuando se le dio dictamen al proyecto de expropiación de Aerolíneas. Dijo que el "vaciamiento empezó con el Estado español al frente de la empresa" y luego, sin medias tintas, añadió: "Acá hay responsabilidad del Estado español, porque Iberia se quedó con los mejores aviones y con las mejores líneas".
"Esperamos al menos una retractación y un pedido de disculpas. Es inadmisible lo que ha sucedido", abundó la fuente diplomática ante la consulta de LA NACION.
Fuente: Diario La Nación |