Es probable que Boeing concrete las primeras entregas de su avión 787 Dreamliner por lo menos dos años más tarde de lo planeado en un principio, lo que le costará a este fabricante de aviones estadounidense miles de millones de dólares en el pago de indemnizaciones, además de obligarla a asumir una pérdida, por lo menos en el corto plazo, en lo relacionado con este programa.
La compañía con sede en Chicago ha demorado ya tres veces el programa del 787 debido a problemas como la necesidad de rediseñar el modelo, la escasez de componentes y el trabajo incompleto por parte de algunos de sus proveedores.
En este momento está retrasado 14 meses en relación a lo planeado, pero clientes y analistas estiman que Boeing no entregará su primer avión hasta el segundo trimestre de 2010, o sea, con dos años completos de atraso. Se espera que la compañía anuncie este cuarto retraso en esta misma semana.
Fuente: Diario El Cronista Comercial (reproducido del Financial Times) |