Después de asegurarse la reestatización de Aerolíneas Argentinas-Austral, el tándem que conforman el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y el secretario general del gremio de pilotos APLA, Jorge Pérez Tamayo, irían por LAN Argentina: el viernes pasado la aérea de capital chileno sufrió demoras de hasta tres horas en la salida de sus vuelos por imperio de una asamblea gremial motorizada por un sector interno del APTA (mecánicos) enfrentados con la conducción.
Sin embargo, LAN no enfrentaría un final ni remotamente parecido al que está a punto de padecer el grupo español Marsans, dueño de Aerolíneas: según fuentes gremiales, Jaime habría sido fuertemente reconvenido por el ministro Julio De Vido durante este fin de semana (el funcionario cordobés estaba en su provincia, a donde lo llamaron) por el conflicto del viernes, y el sector «rebelde» de APTA fue convocado al Ministerio de Trabajo esta semana para «negociar».
El problema tiene su génesis en el enfrentamiento entre Ricardo Cirielli -ex subsecretario de Transporte Aerocomercial- y Juan Pappalardo, quien lo reemplazó como secretario general de APTA durante sus días de funcionario. El miércoles, ese enfrentamiento se saldó en una asamblea del gremio, que decidió la expulsión de Pappalardo y otros siete delegados «por graves y reiteradas inconductas éticas y violaciones estatutarias».
Fuente: Diario Ambito Financiero |