Como prueba de la importancia de estos nombramientos, BA e Iberia han encargado a una firma externa de búsqueda de personal la selección de los dos consejeros independientes que pueden proponer para la empresa conjunta, que se llamará International Airlines Group (IAG), según explica el grupo británico en su memoria del ejercicio pasado. Fuentes de BA no quisieron desvelar el nombre de la empresa de cazatalentos, aunque sí aclararon que uno de los consejeros será español, mientras que el otro no será ni español, ni británico.
Rastreo
Iberia también ha iniciado, a través de una firma experta, el rastreo de personas adecuadas para sentarse en el consejo. La aerolínea tiene la opción de designar un independiente británico y otro que no puede ser de la nacionalidad de ninguna de ambas aerolíneas.
Por las características multinacionales de estas designaciones, fuentes del mercado dan por hecho que los cazatalentos implicados deben pertenecer a grandes firmas con oficinas en varios países.
Los cuatro independientes serán una pieza clave en el delicado reparto de poder en la futura aerolínea, al compensar el peso de los ejecutivos y de los actuales administradores de BA e Iberia que saltarán al nuevo hólding.
El futuro consejo de IAG estará formado por catorce personas. De ellas, cinco están ahora en el de Iberia: el presidente Antonio Vázquez, que ocupará el mismo puesto; Rafael Sánchez-Lozano, que ahora es consejero delegado y dirigirá la división española; y otros tres por designar.
Entre estos últimos, habrá algún representante de Caja Madrid, primer accionista de la aerolínea española. Otros cinco administradores del nuevo grupo saldrán de BA: su consejero delegado, Willie Walsh, que mantendrá este cargo; el presidente, Martin Broughton, que pasará a vicepresidente; el director financiero, Keith Williams, que será el jefe de la división británica; y otros dos por nombrar.
La incorporación de cuatro independientes, sin relación actual con BA e Iberia y de diferentes nacionalidades, persigue evitar la creación de dos bloques diferenciados en el consejo y facilitar en el futuro la incorporación de otras aerolíneas al hólding.
Las empresas también están eligiendo a las sesenta personas que trabajarán en el centro corporativo del nuevo grupo, que estará situado en Londres bajo la batuta de Walsh. BA también está buscando oficinas para ubicar a ese equipo. Esas personas coordinarán la labor de las dos empresas nacionales que dependerán del hólding: BA en Reino Unido e Iberia en España.
Otros asuntos técnicos de la fusión también han quedado resueltos. Las cuentas y estados financieros del futuro hólding utilizarán el ejercicio fiscal de Iberia, que se corresponde con el año natural. Esta decisión rompe con el modelo de BA, que cierra sus ejercicios el 31 de marzo. Si todo sale según lo previsto y las empresas completan su fusión al final de este año, BA se ajustará a Iberia presentando sus cuentas de 2010 en un ejercicio de nueve meses.
Retribución especial
El consejo de BA ha decidido premiar a los directivos de la compañía si logran completar este ejercicio la fusión con Iberia, que lleva dos años en negociación. Un 30% del bonus del próximo año de los consejeros ejecutivos y de ciertos directivos de la aerolínea británica dependerá del “cumplimiento de objetivos estratégicos relativos a la fusión con Iberia, a la alianza para vuelos transatlánticos con Iberia y American Airlines, a la obtención de un acuerdo para eliminar el déficit de pensiones y a la mejora de las relaciones con los sindicatos”.
Varios de esos objetivos están relacionados. La fusión con Iberia depende de que la española acepte el plan de recuperación del déficit del fondo de pensiones, que se anunciará durante junio. Walsh, que tiene un salario base de 735.000 libras anuales (882.000 euros), puede lograr un bonus equivalente al 100% de esa retribución fija si cumple todos sus objetivos.
Fuente: Expansión.com |