Aerolíneas Argentinas y Austral, que juntas dominan el mercado de cabotaje argentino, se propusieron este año competir fuerte en el mercado internacional, donde las tarifas son libres y cobra mayor importancia el segmento de pasajeros de las clases premium, que buscan la comodidad que compensa los efectos de los trayectos largos. Austral mantuvo su histórico enfoque en los vuelos internos, mientras que Aerolíneas anunció en febrero un incremento del 75% en las frecuencias semanales de los viajes regionales (hasta 161) y un 11% a los internacionales de tramos extensos, incluyendo un aumento del 75% en las frecuencias a Miami (64% más de asientos).
La competencia con las compañías aéreas internacionales recrudeció no sólo por la ampliación de su oferta, sino también porque comenzó a utilizar Aeroparque para los vuelos regionales (a Brasil, Paraguay y Chile), algo que inmediatamente pidieron también la filial de la chilena LAN y las brasileñas GOL y TAM. Operar en Aeroparque implica que los pasajeros reduzcan de cuatro a una hora y media los lapsos de conexión cuando vienen del interior.
La respuesta desde el mercado de aerolíneas internacionales no se hizo esperar y comenzó a circular en ellas un informe según el cual el 70% de las pérdidas de Aerolíneas Argentinas se genera en sus rutas al exterior. De acuerdo con el trabajo, en 2009 Aerolíneas facturó u$s 386 millones por vuelos internacionales y sus costos operativos en ese mismo segmento ascendieron a u$s 623 millones, lo cual se tradujo en una pérdida en su resultado operativo de u$s 237 millones. Los gastos de estructura producidos por atender ese mercado serían de u$s 88 millones y las pérdidas totales, por lo tanto de u$s 325 millones, es decir, el 70% del rojo.
En cambio –de acuerdo con el informe– las ventas por pasajes de tramos domésticos ascendieron a u$s 409 millones y sus costos operativos fueron de u$s 483, es decir, la pérdida se limitó a u$s 74 millones. Los gastos de estructura, en este caso, serían de u$s 68 millones y las pérdidas totales, de u$s 142 millones (el 30% del déficit).
“Los resultados oficiales del primer bimestre de 2010 muestran pérdidas 32% superiores a las del primer bimestre de 2009”, concluye. “La pérdida operativa del negocio internacional implica una subvención de u$s 268 por pasajero”, añadió.
El relevamiento incluye como crítica que sólo el 5% de la oferta de Aerolíneas –medida en “asientos-kilómetros disponibles”– es en destinos sociales, mientras que el 38% es en internacional de larga distancia, donde hay competidoras que pueden brindar el servicio. Otro 18% es en plazas sudamericanas, donde, se afirma, también hay otras firmas que pueden hacer esos vuelos y el 39% restante en el doméstico.
Fuente: El Cronista Comercial |