Los bienes de lujo se erigen como tales, no sólo por los precios, sino por la exclusividad que representan, y los taxis aéreos forman parte de este selecto grupo.
Para Miguel Livi, Ceo de Royal Class, empresa que tiene un 30% de share del negocio en el país, la Argentina es una plaza en crecimiento. “El mercado se está convirtiendo en receptivo, lo que significa que están llegando nuevos clientes”.
Aunque el servicio de los taxis aéreos es utilizado principalmente por el segmento corporativo, Livi explicó que los mayoristas de turismo “están muy interesados por estos servicios”.
El empresario –que negó que el uso de los Kirchner de los taxis aéreos atente contra el negocio– se refirió a que el crecimiento en el turismo se debe a que “no hay” grandes diferencias a la hora de pagar un ticket en una línea aérea regular. “Tenemos precios competitivos”, afirmó a El Cronista. Y aclaró: “siempre y cuando se ocupen todos los asientos, porque no se paga por butaca, sino por todo el avión, esté completo o no”.
Con este escenario, el ejecutivo se refirió a que luego de un 2009 en el cual el negocio de los aviones privados no se expandió, este año podrán crecer pero aclaran que la Argentina “no es un país para tener una flota de 30 jet por empresa, pero a los buenos les va bien”, y para que quede claro que no es un negocio simple, dijo que una empresa que cumple con las metas “no supera un dígito el margen de utilidad”.
Por último, señaló que para un negocio en donde la agilidad y la rapidez son valores agregados, los vuelos internacionales desde Aeroparque “nos va a presentar complicaciones”.
Fuente: El Cronista Comercial
Autor: David Cayón |