La palabra expropiación dejó de ser un tabú en el lenguaje que se habla entre la Casa Rosada y la Moncloa. Según fuentes políticas y diplomáticas argentinas y españolas, los gobiernos de Cristina Kirchner y de José Luis Rodríguez Zapatero comenzaron en los últimos días un diálogo que considera esa vía la única salida posible ante el entuerto de Aerolíneas Argentinas.
La fórmula que desde ambas administraciones admiten que se conversa es la de "dialogar los desacuerdos", dijeron fuentes españolas y argentinas. ¿Qué significa esto? Básicamente, explicaron las partes, que la expropiación se da por descontada, pero que desde ambos gobiernos se deben tomar recaudos para que no se deteriore la relación.
Porque, más allá de Aerolíneas Argentinas, la sanidad del vínculo binacional condiciona también el desempeño de 270 empresas españolas de renombre con inversiones en el país, como YPF, Telefónica y Gas Natural.
Presentación ante el Ciadi
Por lo pronto, la reacción del grupo Marsans no fue buena: ya tiene decidido presentar una denuncia en el Ciadi, tribunal del Banco Mundial, por US$ 1000 millones. Hace 15 días contrató al estudio de abogados norteamericano King and Spalding a tal efecto.
"Pusimos la cabeza para que nos la rompan", se lamentaba anoche, ya en el estudio y ante la presencia de LA NACION, el argentino Horacio Fargosi, presidente de Aerolíneas, mientras un asesor español intentaba tranquilizarlo: "Pusimos la cara y nos vamos con la cabeza en alto".
Ni en Buenos Aires ni en Madrid supieron explicar cómo sería la expropiación. "Esto es un galimatías que no parece tener otra solución. Se abrirá un reguero de juicios, eso es seguro. Pero sabemos que hay pocas posibilidades de que el Gobierno pueda hacer otra cosa que ésa", dijo una alta fuente de la administración de Rodríguez Zapatero. "Lo que implicaría una expropiación es muy fuerte en todo sentido. Por eso no sería imposible dialogar y sintonizar sobre los desacuerdos y suavizar la expropiación y sus términos", agregó la fuente.
La diplomacia argentina evalúa el escenario en los mismos términos que los españoles. "Si no hay avances, y no los hay, hay que tomar el toro por las astas. Se está consolidando un derecho adquirido con el ingreso del Estado en la empresa, y Marsans, a estas alturas, prefiere una resolución, incluso, como la expropiación, que la perpetuación de esta situación", opinó una alta fuente del Gobierno.
La relación bilateral entre la Argentina y España atraviesa uno de los períodos más turbulentos de los últimos años. La confianza inicial entre los Kirchner y Rodríguez Zapatero se erosionó en los últimos meses con los sacudones que implicó el caso Aerolíneas. Pero incluyó otros capítulos negativos, como el que suscitó el duro informe del Banco de España sobre las condiciones desfavorables de inversión en el país, que incluyó una airada respuesta pública de la Presidenta. Y también el impacto de la estatización de las AFJP, que contribuyó a la desestabilización de la Bolsa de Madrid por el impacto que la medida podría tener en empresas españolas que habían vendido acciones a las aseguradoras previsionales privadas.
El último encuentro entre Cristina Kirchner y Rodríguez Zapatero fue en la Cumbre Iberoamericana, en El Salvador. Los dos mandatarios mantuvieron una reunión en la que ambas partes se esforzaron por enarbolar un símbolo de sintonía.
Fuente: Diario La Nación (Argentina)
Autor: Lucas Colonna (con la colaboración de Santiago Dapelo) |