La Comisión Económica Europea (CEE) aprobó ayer el rescate de la atribulada aerolínea Alitalia y dijo que los nuevos dueños no deberán cancelar un préstamo gubernamental considerado ilegal, removiendo uno de los mayores obstáculos dentro del acuerdo para revivir a la compañía.
Pero los empleados de Alitalia se opusieron a la adquisición por 375 millones de euros (u$s 473,4 millones) por parte del grupo de inversores llamado Compagnía Aérea Italiana (CAI) constituida por una coalición de empresarios italianos, invitados por el ejecutivo a rescatar la compañía de bandera –que aguarda la aprobación de la Unión Europea– y continuaban protestando contra el trato por tercer día, causando la cancelación de 50 vuelos.
La Comisión determinó que el préstamo de 300 millones de euros otorgado por el Gobierno italiano a la empresa en abril era una ayuda estatal ilegal, pero el comisario de Transporte del bloque europeo dijo que su obligación de pago recae sobre los activos contemplados en la quiebra y no sobre CAI.
“Las deudas deben ser canceladas por la antigua Alitalia”, dijo en una conferencia de prensa Antonio Tajani, comisario de Transporte de la Unión Europea y un ex asesor del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.
El grupo CAI deseaba evitar el saldo del préstamo y el Gobierno de Italia busca proteger al grupo de inversores, al establecer que cualquier obligación de pago debe ser vinculada a aquellos activos de Alitalia que no sean adquiridos por los nuevos inversores.
Por otro parte, la Comisión dijo que las operaciones de la compañía aérea deben ser vendidas a CAI –único ofertante en el tercer intento de venta por parte de la aerolínea– a precio de mercado, para asegurar a los acreedores reciban su dinero.
Paros y cancelaciones
Las huelgas que obligaron la cancelación de más de 200 vuelos esta semana entraron ayer en su tercera jornada, afectando aún más a los viajeros y provocando que Alitalia ordene a sus abogados iniciar procedimientos legales por las interrupciones.
Los principales aeropuertos con problemas eran los de Malpensa (Milán) y Fiumicino (Roma), a causa de la llamada “huelga blanca”, o sea “la rigidez de parte del personal en la aplicación del reglamento”.
Berlusconi, que hizo del rescate de Alitalia uno de sus temas clave, prometió procesar a los huelguistas.
Fuente: Diario El Cronista Comercial |