Las aerolíneas santafecina y salteña Sol y Andes avanzan en el proceso de certificar una norma internacional que les permita ser contratadas por Aerolíneas Argentinas para complementar la oferta de vuelos al interior del país que la compañía de bandera busca ofrecer.
Aerolíneas planea replicar con ellas un modelo que ya había implementado con las desaparecidas AeroVip y Southern Winds, y que le permitiría optimizar el uso de su flota, al sumar oferta a destinos que no requerirían de aviones de más 50 plazas.
Sin embargo, para llegar a un acuerdo, ambas firmas deben contar con una certificación IOSA (sigla en inglés de Auditoría de Seguridad Operacional de IATA), una norma que la Asociación de Transporte Aéreo Internacional estableció en 2003 como requisito para sus asociadas.
Aerolíneas –que volvió a lograr esta certificación recientemente– concluyó a fines de octubre una auditoría previa en Sol y Andes, que ya cuentan con las recomendaciones necesarias para realizar cambios en sus operaciones.
La información, verificada por El Cronista, no fue sin embargo confirmada oficialmente por Aerolíneas Argentinas. Aunque la modalidad es muy común en la actividad aerocomercial, tanto en la firma comandada por Mariano Recalde, como en la Secretaría de Transporte, generó preocupación que sea interpretada como una cesión de rutas por parte de la línea aérea de bandera. De todos modos, se trata de un acuerdo incipiente que aún no tiene definido el alcance ni las rutas.
Según confirmó este medio entre las entidades gremiales que nuclean a los trabajadores de Aerolíneas Argentinas, la medida no generaría un conflicto sindical. “Mientras se preserven las fuentes y condiciones de trabajo no tenemos objeción”, dijeron en la Asociación de Personal Aeronáutico (APA), el gremio más populoso de la firma y que concentra a empleados de tierra (como el personal de mostrador y de rampa).
“Habría que controlar que el sistema de trabajo, tanto técnica como convencional, sea acorde al de Aerolíneas”, añadió en tanto Ricardo Cirielli, titular de la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA).
Antecedentes
En mayo pasado Aerolíneas Argentinas había confirmado a este medio que planeaba también llegar a un acuerdo con Líneas Aéreas del Estado (LADE), para sumar cobertura a los destinos patagónicos.
La aérea de la cartera de Defensa, que cuenta con una flota compuesta por aviones Fokker y Lockheed (Hércules), tampoco posee el estándar de seguridad requerido y se proponía pasar por el proceso de certificación. Ya en ese momento –cuando la gestión estaba a cargo de Julio Alak– explicaban en la firma la necesidad de recuperar el dominio en el mercado de cabotaje a través de distintas estrategias que no implicaran sólo la incorporación de nuevos aviones de gran porte.
A mediados de 2008, AeroVip también intentó un acercamiento para repetir el esquema que en la década del noventa le permitió operar como “Aerolíneas Express”.
Fuente: El Cronista Comercial
Autor: Alejandra Beresovsky |