El primer radar para controlar el espacio aéreo del norte argentino ya está en funcionamiento en Tartagal. El equipo, enviado por el Gobierno nacional en respuesta a un pedido de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, está conectado al sistema de seguridad argentino, con lo cual la información que recibe es trasladada inmediatamente a las fuerzas de control. Así, el tan esperado monitoreo aéreo de la frontera norte del país comienza a tomar forma, tras años de espera y meses de denuncias e investigaciones reflejadas por El Tribuno, luego canalizadas por la Justicia Federal de Salta, el Gobierno provincial y la Corte Suprema. Instalado en un sector del Regimiento de Infantería de Montaña Nº 28, con sede en la norteña ciudad, el radar tiene capacidad para detectar vuelos en un radio de 360 kilómetros.
En el área vigilada queda incluida la que es considerada como la “zona más caliente” del narcotráfico aéreo, el departamento Anta, principal destino de los vuelos clandestinos protagonistas de la “lluvia de droga”, que El Tribuno denunció en varias oportunidades con amplia repercusión nacional e internacional.
Ayer, el comandante de la V Brigada de Montaña, coronel Fabián Brown, y el jefe del Regimiento de Caballería Ligero V, coronel José Antonio Alvarez Escudero, confirmaron la instalación del primer radar en Salta al ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Provincia, Pablo Kosiner. Brown y Alvarez Escudero explicaron a Kosiner que el Ejército tiene la responsabilidad de custodiar el equipamiento, mientras que operativamente está bajo la órbita de la Fuerza Aérea y del Ministerio de Defensa.
El radar, que comenzó a funcionar el pasado 20 de octubre, está conectado a un camión de equipos satelitales del Batallón de Comunicaciones 601 de City Bell, que facilita las llamadas y envío de datos -vía mail- al centro del comando aéreo ubicado en la localidad bonaerense de Merlo. A su vez, este organismo traslada la información a las fuerzas de seguridad.
Un logro con retraso
La instalación de radares es un viejo reclamo que Salta realiza desde la década del ’90 a la Nación. Este año, El Tribuno publicó sucesivos informes periodísticos en los que se reflejó los vuelos clandestinos que ingresan al país desde Bolivia y que, sin tocar tierra, lanzan paquetes de cocaína de máxima pureza. Hace tres semanas Argentina se comprometió con Bolivia y Paraguay a crear un plan de radarización conjunto.
Kosiner: "Esto es un punto de partida"
La instalación del primer radar para controlar el espacio aéreo de Salta "debe tomarse como el inicio de un proceso de radarización", consideró ayer el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Provincia, Pablo Kosiner.
Para el funcionario, con el equipo que funciona en Tartagal "no está saldada la situación (para luchar contra el tráfico aéreo de drogas en la provincia), sino que debe completarse con nuevos radares. Esto es un punto de partida", señaló.
No obstante, Kosiner destacó este primer paso como una "política de Estado" resultante del hecho de "haber actuado en conjunto la Justicia Federal de Salta, el Ministerio de Justicia de la Provincia y la Corte Suprema de la Nación".
Tras la reunión con el comandante de la V Brigada de Montaña, Cnel. Fabián Brown, el funcionario confirmó que la instalación del radar fue "la respuesta de la Nación al requerimiento de la Corte Suprema". En efecto, el 22 de septiembre el presidente del máximo tribunal, Ricardo Lorenzetti, reclamó a la Nación la radarización para detectar aviones del narcotráfico aéreo en Salta.
Fuente: El Tribuno (Salta) |