Luego de años de ausencia, Aerolíneas Argentinas volvió a participar del foro ALTA, donde se reúnen directivos de las compañías aéreas latinoamericanas y que este año se realizó en Cartagena, Colombia. Allí, El Cronista dialogó con Juan Pablo Lafosse, el flamante gerente Comercial de la empresa. Aunque no habló sobre la situación financiera –que será expuesta esta semana en el Congreso por su presidente, Mariano Recalde– reveló planes de la aerolínea de bandera.
–En este foro, Argentina no fue mencionada, ¿por qué quedó tan afuera?
–No hay dudas de que Brasil y México son los mercados más atractivos. La energía para un inversor hoy está ahí y en líneas aéreas que tienen hubs en el centro de las Américas, con posiciones geográficas privilegiadas. La Argentina es un país de destino con un problema de hub. Un cordobés que quiere viajar a Miami quizás tiene que hacer Córdoba-Aeroparque y tomar un taxi hasta Ezeiza. Es un problema grave y muchos pasajeros terminan saliendo por Santiago, Lima o San Pablo.
–¿Y cuáles son los planes para la recuperación de la empresa?
–Aerolíneas debe salir adelante. El espacio que perdió en los últimos 20 años, a través de una gestión privada desastrosa, lo han tomado otros. La prioridad es recuperar el servicio, regularizar la operación y mejorar la puntualidad. Y en esto es increíble lo que hemos avanzado en un par de meses. Estamos entre 10 y 12 puntos por debajo del promedio del mercado. Cuando empezamos estabamos por debajo del 50% y hoy estamos casi en el 80% de puntualidad.
–¿Volarán nuevas rutas?
–La idea es retomar rutas históricas como Nueva York, Londres, México, Cancún, destinos en el Caribe, París e incluso Sudáfrica. Y mejorar la frecuencia a destinos como Barcelona, Sidney o Roma. Lo vamos a definir en los próximos 90 días y dependerá de los acuerdos de flotas que se están cerrando. Incluso estamos avanzando para entrar en una alianza global.
–¿Cuál será la política con las rutas deficitarias?
–Tenemos que mantener el equilibrio entre ser una empresa pública, que da conectividad a todo el país y a la Argentina con el mundo, pero que al mismo tiempo apunta a ser una empresa sustentable. Que no tenga un déficit operativo como el que tiene ahora, que es realmente insostenible. Hay y va a seguir habiendo rutas que no van a ser rentables. El objetivo primario de Aerolíneas no es la rentabilidad, es la conectividad a través de ser una empresa sustentable. Llegar a tener un déficit operativo cero. Y, en el mediano y largo plazo, llegar a una rentabilidad operativa. Aerolíneas va a seguir volando a las principales capitales de provincia, independientemente de que sean o no rentables.
–¿Algunas rutas serán traspasadas a otras empresas?
–Hay determinadas rutas que no resisten un módulo de mas de 100 plazas. Y Aerolíneas tiene toda su flota arriba de las 100 plazas. Independientemente de que a partir del año que viene entrarán los 20 aviones de Embraer con alrededor de 100 plazas, hay rutas que conviene volarlas con un modulo de entre 30 y 50 plazas. Estamos en relaciones con Sol, Andes y Pluna, que trabajan con módulos chicos, para ser complementarios. En unos 60 a 90 días vamos a tener definida la red para los próximos años.
–¿Aumentarán las tarifas?
–Las de cabotaje están muy por debajo de sus valores históricos. Hoy el costo operativo supera los ingresos. Pedimos a la Secretaría de Transporte que se actualicen, con un aumento entre 15 y 20% de la banda, como lo han pedido otras empresas.
–¿Esto no afectará las ventas?
-No tanto. Hoy la demanda no es tan sensible al precio. Se ha mejorado el tráfico de transporte terrestre y, por otro lado, el tráfico es muy corporativo, salvo los destinos vacacionales.
–¿Cómo fue la demanda durante este año?
-En los primeros meses hubo una caída importante. De entre 20% y 25%. A partir de septiembre se está viendo una mejoría y estamos apuntando a terminar el año igual o por arriba que el año pasado.
-¿Y las perspectivas para 2010?
-Va a crecer bastante. El principal impacto que tuvo el mercado en el último año no fue sólo la caída de pasajeros sino la baja de las tarifas. En algunas rutas, una reducción de la demanda sumado a un 30 o 40% de caída en el precio te tira el ingreso a la mitad.
Fuente: El Cronista Comercial |