ROMA.- Hoy será el día de la verdad para Alitalia. Después de días de extenuantes negociaciones sin resultados con los sindicatos, los inversores dispuestos a salvar a la aerolínea italiana al borde del colapso dijeron basta.
En un ultimátum dramático, amenazaron con retirar su oferta de compra si todos los gremios involucrados en la controvertida operación no firman hoy el acuerdo. En un "tómalo o déjalo" que podría significar el verdadero fin de Alitalia, compañía en virtual bancarrota, los sindicatos tienen tiempo para reflexionar hasta las 15.50 hora local (las 10.50 de la Argentina). Diez minutos después, a las 16.00, comenzará la asamblea de empresarios de la denominada Compañía Aérea Italiana (CAI), que deberá decidir si sigue o no adelante con el plan de rescate.
Impulsado por el premier Silvio Berlusconi, obsesionado con la idea de mantener la italianidad de Alitalia, la CAI puso a punto el denominado Plan Fénix, que con una inversión de 1000 millones de euros apunta a rescatar la parte rentable de Alitalia.
Fue el presidente de la CAI, Roberto Colaninno, quien puso sobre la mesa, negro sobre blanco, los términos del ultimátum. "No hay un euro más y nada más para discutir", advirtió, en una reunión crucial que mantuvo en Palazzo Chigi, sede del gobierno, con los líderes de las nueve organizaciones sindicales que representan al personal de Alitalia.
"Si los trabajadores no dan su consenso al plan, yo retiro mi oferta", siguió el manager, que recordó que en las últimas dos semanas de frenéticas tratativas los gremios "obtuvieron concesiones" que no tenían previsto hacer. "La propuesta puede ser aceptada, o no, pero no estamos comprando una joya, sino una empresa al borde del colapso. Si hacemos el negocio, bien; en caso contrario, amigos como antes", también afirmó.
Pese a que Colaninno -ejecutivo de prestigio actualmente al frente de Piaggio, pero famoso por su resaneamiento de Olivetti y su operación de compra de Telecom- también habría hecho la "apertura" de ofrecerles a los trabajadores de la compañía de bandera el 7% de las ganancias netas de la nueva Alitalia (cuando las haya), anoche sólo tres sindicatos habían dicho que sí al plan de rescate de la CAI.
Suspensión de vuelos
Los otros seis sindicatos autónomos, que representan sobre todo a pilotos, asistentes de vuelo y personal de tierra, y desde siempre rechazan los drásticos recortes y despidos masivos que vendrán, seguían reflexionando qué hacer. La tensión por este arduo tira y afloja quedó en evidencia ayer, cuando por primera vez los pasajeros sufrieron en carne propia el efecto de una situación al límite -ya no hay dinero ni siquiera para comprar el combustible-, al enfrentar la suspensión de 50 vuelos por huelgas de trabajadores de la aerolínea, que también siguieron con manifestaciones de protesta en distintos aeropuertos.
La oferta de compra presentada por la CAI prevé la creación de una nueva sociedad con activos y rutas rentables de Alitalia y de AirOne, la segunda aerolínea italiana. El plan industrial 2009-2013 prevé que la nueva Alitalia tenga 12.500 trabajadores (1000 más de los previstos en la primera propuesta): 1550 pilotos, 3300 asistentes de vuelos y 7650 entre técnicos, empleados y ejecutivos.
Resolver el caso Alitalia -una "historia de pésima administración y negociados que se arrastra desde hace años, con pérdidas millonarias tanto para el Estado como para los contribuyentes italianos"- fue una de las promesas electorales de Berlusconi. No por nada intervino personalmente en este tema y en abril último, siendo aún jefe de la oposición durante el gobierno de centroizquierda de Romano Prodi, contribuyó al naufragio de la venta de Alitalia al grupo Air France-KLM, alegando motivos patrióticos.
Mucha agua pasó bajo el puente, y tras convencer a empresarios italianos de lanzarse a la aventura aérea, hoy a las 15.50 será el día de la verdad. Si los sindicatos rebeldes recapacitan y aceptan el ultimátum de la CAI, el Plan Fénix podrá despegar.
Si no, la CAI se retirará, lo que significará la quiebra de Alitalia, el caos en los cielos y un severo revés para Berlusconi.
Fuente: Diario La Nación
Autor: Elizabetta Piqué |