Martes, 12.45, Corrientes y 9 de Julio. En la plaza de la República, junto al Obelisco, la gente mira hacia arriba. ¿Se está incendiando algo?, ¿algún suicida amenaza con tirarse? Nada de eso, el motivo de los ojos al cielo es mucho más grato: ocho aviones de la Patrouille Acrobatique de France, el cuerpo de acrobacias de la Fuerza Aérea francesa, surcan el cielo dibujando con humos de colores las banderas de Francia y de Argentina.
La visita de la Patrouille se tomó como parte de los festejos del Bicentenario. Los ocho Alphajet estuvieron acompañados por tres aviones Pampa de la Fuerza Aérea Argentina. Sobrevolaron la Avenida de Mayo desde Congreso hasta Plaza de Mayo y luego Puerto Madero. Y el broche final fueron cinco pasadas sobre la 9 de Julio.
El día ayudó, calorcito y un cielo perfectamente celeste. Cerca de las 12.30, la Plaza de Mayo se empezó a llenar de curiosos que miraban hacia el cielo, celular o cámara en mano. También había gente sobre las azoteas del Ministerio de Economía y de la Casa Rosada. Poco después de que el reloj del Cabildo marcó las 12.45, los tres Pampa antecedieron el vuelo de los Alphajet. A su paso, una bandada de palomas asustadas formó un gran remolino.
"Es un espectáculo maravilloso, espero que hagan otra pasada, no me quiero quedar con ganas de ver más", murmuró Alejandro Juárez, que aprovechó su horario de almuerzo para ir a la Plaza y se asombró por la velocidad. "Ni los escuchás acercarse", se sorprendió Pablo Ristra, otro empleado de la zona. Los motores de los colectivos hacían más ruido que los de los modernos aviones y había que estar atento para llegar a verlos.
En tanto, en las plazoletas del Obelisco cientos de personas se preparaban para la segunda parte del show. En su mayoría oficinistas, como Esteban Castro, de 32 años, que contó: "Salí a comer con unos compañeros y aprovechamos para quedarnos un ratito a ver". Lo mismo hacían en las terrazas y balcones de la zona. Hasta un par de obreros que trabajaban en un cartel publicitario sobre el Hotel República aprovecharon para ver el show desde su platea preferencial. Abajo, junto a la boca del túnel para cruzar la 9 de Julio, una chica aprovechaba la oportunidad y ofrecía sandwiches de milanesa.
"¿Hacen mucho ruido los aviones?", le preguntó un nene a su papá, mientras a las apuradas buscaban un buen lugar. Y no, a los aviones recién se los sentía cuando pasaban justo arriba de la gente.
"Pero yo pensé que iban a volar encima del Obelisco...", se lamentaba prematuramente una chica. "Esperá que ahora vienen de nuevo", le contestaba otra. Y pocos minutos después, a las 13.02, se cumplió. No digas sí, di Oui: los pájaros franceses pasaron nuevamente, esta vez bien cerquita de un Obelisco que por un rato se sintió la torre Eiffel. Sobre la 9 de Julio dibujaron dos veces la bandera de Francia y dos la de Argentina. La quinta pasada fue la despedida.
En las maniobras para pasar sobre el Centro, los aviones sobrevolaron otros barrios. "Espectacular, espectacular", le repetía Paloma Claus, de cuatro años, a su abuela, cuando pasaban por Barracas.
La Patrouille fue creada en 1931, y está considerado uno de los mejores equipos de demostraciones aeronáuticas del Mundo. Cada 14 de julio surcan los cielos parisinos para las celebraciones del día de la toma de la Bastilla. No es la primera vez que hacen exhibiciones en otros países. En 1986 participaron del desfile en Nueva York por el centenario de la Estatua de la Libertad. También hicieron giras por India, China y Medio Oriente.
Este año era el turno de Sudamérica. "En ese marco, la Embajada de Francia se contactó con nosotros para sumar el espectáculo a los festejos por el Bicentenario. Trabajamos con ellos y con la Fuerza Aérea Argentina", contó Fulvio Pompeo, director de Relaciones Internacionales del Gobierno porteño.
Para la gira, la Patrouille trajo diez Alphajet y dos aviones de apoyo Hércules C 130. En total vinieron 70 personas, incluidos el líder del grupo, el comandante Benjamín Souberbielle, de 33 años y 2.100 horas de vuelo, y la subjefa y primera mujer en integrar el equipo: Virginie Guyot, de 32 años y 1.800 horas de vuelo.
Mañana, la Patrouille se presentará en Córdoba, donde hará un show de acrobacias.
Un equipo con 70 personas
Para su presentación en Latinoamérica, la Patrouille llegó con diez Alphajet y dos Hércules C 130, de apoyo. En total son 70 personas.
La primera mujer de la patrulla
Cuando tenía seis años, su padre la llevaba a ver las exhibiciones aéreas de la Patrouille de France, la patrulla acrobática francesa que cada 14 de julio vuela sobre la avenida parisina de Champs-Elysées para festejar el aniversario de la revolución francesa. "Mi bautismo de vuelo fue a los 12 años en una avioneta y para mi fue una revelación", cuenta. Y a los 24, Virginie Guyot ya tenía su carnet de piloto de caza. Hoy, a los 32 años y con el grado de capitana, es una de las 15 mujeres del cuerpo de 500 pilotos de caza de la Fuerza Aérea francesa.
Virginie se casó con un ex compañero de la Escuela del Aire, con quien tuvo un hijo de tres años, Timothé. "El viene a visitarme a la base, se mete en la cabina del avión y quiere tocar todo. Le gusta mucho vernos volar". Cuando fue madre, ya hace rato piloteaba un Mirage F1-CR.
A los 30, Guyot fue la comandante de diez pilotos del Escuadrón Savoya que operó en Chad, Tadjikistan y Afganistán. "La carrera de piloto es muy difícil aunque no más difícil para una mujer que para un hombre. Todos los vuelos son evaluados y hay que llegar a determinados objetivos en un tiempo determinado", explica.
El año pasado, ya con 1800 horas de vuelo, Virginie se convirtió en la primera mujer en sumarse como piloto a la Patrouille de France, donde es la segunda al mando. En la formación, vuela justo detrás del avión del líder y sobre el vuelo de ayer aseguró: "Nos asombró el recibimiento de la gente". En la Patrouille, el segundo sucede a su jefe al año siguiente. Por eso, en 2010, Virginie Guyot marcará otro hito y será la primera mujer en liderar esa patrulla acrobática.
Virginie Guyot
Edad: 32
Estado civil: casada
Grado: capitana
Funcion: segunda jefa de la PAF
Fuente: Clarín
Autores: Nora Sánchez / Pablo Novillo |