La ampliación presupuestaria, que la presidenta Cristina Kirchner aprobó por un decreto de necesidad y urgencia (DNU), contiene un aumento de casi $ 6.000 millones en los gastos y subsidios destinados a sostener la actual política de transporte. El suministro de gasoil diferencial a los transportistas, los aportes para Aerolíneas Argentinas y los subsidios a colectivos y trenes absorberán casi el 17% del incremento presupuestario de algo más de $ 36.000 millones que el Gobierno oficializó ayer con la publicación del decreto 1472. Pese a que hasta muy pocos días hacía gala de no haber firmado ninguna norma de ese tipo, a Cristina Kirchner no le quedó otro camino que suscribir el primer DNU de su gestión ante las urgencias presupuestarias que estaban enfrentando varias áreas sociales y la fuerte oposición que iba a cosechar en el Congreso el envío de un proyecto de ley para aprobar la ampliación de los gastos.
El refuerzo de partidas para todos los ministerios y el otorgamiento de avales para varias obras de infraestructura quedaron plasmados en un anexo de 580 planillas, que implicaron una ampliación del 25% en los gastos del Presupuesto 2008. En el caso específico del sector del transporte, la inyección adicional de fondos representa casi un 30% de aumento respecto a los recursos que se habían pautado originariamente para afrontar los subsidios tarifarios de colectivos, subtes y trenes. Al analizar la nueva modificación presupuestaria --que superó en mas de $ 2.000 millones la última ampliación récord de$ 34.000 millones que había apro En el caso específico del sector del transporte, la inyección adicional de fondos representa casi un 30% de aumento respecto a los recursos que se habían pautado originariamente para afrontar los subsidios tarifarios de colectivos, subtes y trenes.
Al analizar la nueva modificación presupuestaria --que superó en mas de $ 2.000 millones la última ampliación récord de $ 34.000 millones que había aprobado Néstor Kirchner unos meses antes de irse también por la vía de un DNU-- sobresalen las siguientes asignaciones:
- Para sostener los nuevos gastos que exigirá la reestatización de Aerolíneas Argentinas se aprobó un refuerzo de $1.080 millones. Con destino específico para la empresa aérea figuran $590 millones. A eso se suman otros $490 millones que si bien están "sin discriminar", irán a cubrir las urgencias y pagos imprevistos que demande la transferencia de la compañía;
- Bajo el rótulo de "Apoyo a Operadores Privados de la Energía", el Gobierno decidió girarle $3.207 millones a las petroleras que están suministrando el gasoil a precio diferencial a las líneas de ómnibus, los trenes diesel y las lanchas colectivas del Tigre. Ese monto incluye la cancelación de una deuda de $1.200 millones y los pagos de las compensaciones que demandará este año el expendio del combustible más barato para los transportistas.
- En el caso de los colectivos, se estableció un aporte extra de $ 1.051 millones para el fondo fiduciario de donde salen los subsidios mensuales.
- Para los concesionarios de los trenes, la suba fue de $ 826 millones en concepto de subsidios operativos y tarifarios. Por el lado del sector energético, el dato más destacado es la remisión de $ 2.065 millones para achicar las deudas de la CAMMESA, la compañía administradora del mercado eléctrico cuyo rojo contable supera los $ 15.000.
También se llevan su parte de la ampliación presupuestaria ENARSA ($ 150 millones); Yacyretá ($ 62 millones); Nucleoeléctrica Argentina ($ 60 millones) y Yacimientos Río Turbio ($ 47 millones). Para Vialidad Nacional (DNV), la dosis extra de fondos fue de $ 1.246 millones, mientras que para los planes de vivienda llegó a casi $ 600 millones. A la estatal AySA le tocó una asistencia financiera de $ 1.250 millones y a la todavía en pañales AIF (Administradora de Infraestructura Ferroviaria) le otorgaron una partida de $ 254 millones. En tanto, el reparto de avales para financiar obras alcanzó a ENARSA (US$ 660 millones); AySA (US$ 660 millones) y la red de gasoductos (US$ 462 millones).
Fuente: Diario Clarín |