Todas las compañías españolas han tenido que adelgazar su flota para adaptarse a la caída de la demanda. Desde el inicio de la crisis, han desaparecido cinco líneas aéreas.
La crisis está vaciando los cielos españoles. Las aerolíneas han eliminado más de 110 aviones de su flota para adaptarse al hundimiento de la demanda aérea, que ha caído un 13% desde principios de este año. Se trata de la mayor reducción de flota en la historia de la aviación española.
Iberia, Spanair y Vueling son las que más se han ajustado, al margen de las empresas que han echado el cierre desde principios de 2008 por las dificultades financieras para mantener sus operaciones.
La mayor aerolínea española ha pasado de tener 132 aeronaves a principios del ejercicio pasado a 115 en la actualidad, tras jubilar las últimas unidades del histórico modelo MD-88, que consume un 15% más de combustible que un avión moderno.
Además, la compañía ha aparcado provisionalmente cinco de sus Airbus A320 en los hangares durante esta temporada de verano por la caída de la demanda.
Reestructuración
La compañía que se lleva la palma en el ajuste de su flota es Spanair, que el año pasado lanzó un duró plan de reestructuración para salir de pérdidas. Eliminó quinientos empleos y quince aviones.
“En total, se han retirado del mercado trece millones de asientos para adaptarse a la demanda. Las empresas tienen que ajustar su flota para mantener los niveles de rentabilidad”, señala una fuente del sector. Algunas asociaciones elevan la reducción total de la flota a 120 aeronaves.
Pese a estas estrategias, los márgenes del sector han caído en picado y prácticamente todas las aerolíneas lucen el rojo en sus resultados. Iberia perdió 92 millones de euros en los tres primeros meses del año y Vueling, 3,32 millones en el semestre. Spanair también está en pérdidas (218 millones en 2008), aunque no facilita sus resultados trimestrales.
Otras empresas no han podido aguantar la crisis y el año pasado suspendieron pagos, eliminando su plantilla y su flota de aviones. El caso más dramático fue el de la aerolínea de vuelos chárter Futura, con una flota de 38 aviones y más de mil empleados. Lagun Air, LTE y Air Class también siguieron los pasos de Futura.
Las asociaciones del sector creen que este año podrían producirse más cierres de empresas, además de nuevas reducciones de capacidad que adelantan una temporada final de verano negra para el sector. Pero las líneas aéreas temen, sobre todo, la llegada del invierno, la temporada más floja para el negocio.
Spanair planea aplicar un nuevo plan de ajuste que podría suponer la eliminación de trece aeronaves de su flota con el consiguiente impacto en el empleo, según fuentes sindicales.
Air Nostrum, por su parte, ha presentado ante la Administración un expediente de regulación de empleo (ERE) que supone el despido de 589 empleados de una plantilla de 2.250. La aerolínea reducirá diez aviones de su flota, que asciende a 69 unidades.
Las asociaciones aéreas esperaban que el Gobierno les echara una mano el pasado viernes, dentro del plan de ayudas del sector turístico, aprobado por el Consejo de Ministros. Pero el Ejecutivo ha hecho oídos sordos a las peticiones de la industria, que quería una línea de crédito del ICO y adelantar a este año la congelación de las tasas aéreas, prevista para 2010.
Más pequeños
Otras aerolíneas han optado por mantener el tamaño de su flota pero operando con aviones más pequeños, lo que, en la práctica, supone ofertar menos asientos. Air Europa está sustituyendo parte de sus modelos 737 de Boeing, con capacidad para transportar a 180 pasajeros, por nuevos modelos Embraer 195 con 120 asientos. “Esto nos está permitiendo ser muy flexibles a la hora de afrontar la crisis. Vamos a recibir otros seis Embraer los próximos meses”, señalan en la aerolínea.
Cura de adelgazamiento en el sector aéreo
Iberia
La mayor aerolínea española está reduciendo su flota desde 2008. Primero, retiró los históricos MD y en verano ha dejado aparcadas cinco aeronaves ante la caída de la demanda. La compañía presidida por Antonio Vázquez ha pedido a Airbus que retrase la entrega de un modelo A340, previsto para septiembre, hasta 2010.
· Spanair
La aerolínea controlada por inversores catalanes eliminó quince aviones y más de 500 empleos en 2008. No fue suficiente. Con la llegada de la temporada de verano, dejó en tierra otras tres aeronaves. La empresa prepara un nuevo ajuste de su capacidad para invierno que podría afectar a trece aviones.
· Vueling
Vueling, que acaba de culminar la fusión con Clickair, cuenta con una flota de 35 aeronaves. Lejos queda 2007, cuando ambas aerolíneas mantenía una lucha encarnizada por ser la número uno de los vuelos baratos en España y poseían una flota de más de veinte aparatos cada una.
· Air europa
La aerolínea del grupo Globalia decidió sustituir algunos de sus modelos Boeing por nuevas aeronaves de Embraer de menor capacidad. Gracias a esta medida, su flota se ha mantenido estable, pese a la eliminación de frecuencias.
· Air nostrum
La empresa de los Serratosa tiene en marcha un ERE para eliminar 600 empleados. La empresa ha hecho un pedido a Bombardier de quince reactores para contar con una flota más pequeña, pero de menos capacidad.
Fuente: Expansión.com |