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22/06/2009 12:00:00 a.m.
Los inversores temen la bancarrota de British Airways

«British Airways (BA) está luchando por su supervivencia», dijo Willie Walsh, consejero delegado de la aerolínea británica, al comienzo de junio.

Algunos interpretaron la frase como un órdago con el que asustar a sus empleados, para que acepten así medidas de ahorro que van desde los despidos hasta las reducciones salariales (la más curiosa es la propuesta a la plantilla de trabajar un mes sin cobrar).

Pero muchos inversores y analistas creen que Walsh habla en serio. La combinación de una fuerte caída del tráfico de pasajeros, la elevada factura del combustible, el costoso servicio de la deuda y el engordamiento del déficit de pensiones hacen peligrar la estabilidad financiera de la aerolínea, que perdió 400 millones de libras (468 millones de euros) en el ejercicio cerrado en marzo.

«Si los gestores logran alcanzar este mes acuerdos satisfactorios con sus empleados, BA puede estabilizar su situación de caja y posicionarse como un superviviente de la crisis. Si no, es difícil ser optimista sobre el futuro», indica Andrew Fitchie, analista de Collins Stewart.

El coste del riesgo
Prueba del temor que existe en el mercado sobre la salud de British Airways es la evolución de los derivados financieros que permiten a un inversor protegerse de un impago de la deuda emitida por la empresa. El precio de esos instrumentos (denominados credit default swaps, CDS) del grupo británico está en 729 puntos básicos, un 16% más que una semana antes. Esto implica que el propietario de 10 millones de dólares en bonos de BA debe pagar 729.000 dólares anuales para asegurar su inversión si la aerolínea suspende pagos.

Las agencias de calificación Standard & Poor’s y Moody’s han degradado este año al nivel de bono basura la deuda emitida por BA, al entender que las pérdidas pueden comerse su liquidez (situada en 1.300 millones de libras) y poner en riesgo los pagos a los acreedores.

Los analistas de Citigroup creen que BA podría elevar sus pérdidas hasta los 600 millones de libras en el ejercicio hasta marzo de 2010.

La estrategia de Willie Walsh pasa por ajustar dramáticamente los costes de BA, ya que por el lado de los ingresos espera pocas alegrías. En mayo, el número de viajeros de negocios de BA bajó un 17% respecto al mismo mes del año anterior. El consejero delegado no espera una recuperación en varios años, lo que explica su decisión de lanzar una economía de guerra para ahorrar dos mil millones de libras en costes de personal.

Esta semana, los pilotos han aceptado un recorte de sus salarios, pero los analistas esperan resistencias entre personal de tierra y tripulación de cabina, lo que puede originar un verano de huelgas en la aerolínea.

La única baza a favor de BA es la relajación en el precio del crudo. El grupo tiene el 60% de su combustible de este ejercicio comprometido a 80 dólares por barril.

Fusión parada
La lucha por sobrevivir ha dejado a un lado las negociaciones para una fusión entre British Airways e Iberia, tras casi un año de contactos. Pero, aunque no se culmine la integración, la empresa española se juega mucho en BA, ya que posee un 9,1% de su capital.

La cotización de BA bajó un 4,6% durante la semana pasada. Su valor bursátil asciende a 1.550 millones de libras (1.813 millones de euros). Iberia tiene una capitalización de 1.380 millones de euros. La relación de valor entre ambas firmas es similar a la que tenían cuando se anunciaron las negociaciones. Ambas han perdido un 40%.

A medio plazo, la supervivencia de BA depende de varios factores. La recuperación de la economía y el regreso de los viajeros de negocios sería el primer alivio. Pese a las sombrías perspectivas de Walsh, los analistas de Collins Stewart esperan que el tráfico se estabilice en otoño.

A partir de septiembre, Walsh debe empezar a negociar las medidas para compensar el déficit de pensiones de BA, que ronda los 3.000 millones de libras. La aerolínea espera un acuerdo con los gestores del fondo para no elevar sus contribuciones anuales.

Pero, sobre todo, los analistas piden a la BA que no se olvide de las fusiones. La unión con Iberia y la alianza con American Airlines para vuelos transatlánticos ahorrarían 800 millones de libras anuales, estima Andrew Fitchie. Un colchón imprescindible para resistir la recesión si, como dice Walsh, se alarga hasta 2012.

Fuente: Expansión.com

 



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