El Secretario de Transportes, Ricardo Jaime, no quiso responder anoche, a través de su vocero, una consulta de Clarín sobre si es cierto que utiliza un avión particular de 4 millones de dólares para sus desplazamientos por el país y también hacia Brasil.
Por la mañana, solo había contestado enigmáticamente a radio Milleium sobre si usa un Lear Jet 31 A con matrícula de Estados Unidos: "La gente de Austral sabe cómo vuelo, en clase Turista, porque me ven todos los viernes y me ven venir (de Córdoba) los domingos", dijo Jaime, en declaraciones por radio.
El funcionario atribuyó la versión que lo indica como usuario habitual de un Lear Jet para ocho pasajeros "a los intereses de grupos y empresas privadas, algunas que llevan el apellido de conocidos dirigentes o autoridades, y se ve que les preocupa muchísimo".
Fuentes de la Secretaría de Transportes aseguraron que Jaime no volverá a referirse al tema, pero admitieron que la alusión del funcionario tiene como destinatarios a Mc Air, la empresa de taxis aéreos de la que es accionista el grupo Macri.
Ayer, La Nación consignó que el 18 de mayo Jaime llegó al aeropuerto de San Fernando a bordo del Lear Jet 31A con matrícula N786YA de Estados Unidos. Pertenece a la firma Pegasus Equity Investment, radicada en Costa Rica, que lo adquirió en diciembre por más de 4 millones de dólares.
Desde esa fecha, el avión ha realizado numerosos viajes a Córdoba (de donde Jaime es oriundo) además de Mar del Plata, Florianópolis y Porto Alegre.
En febrero, el entonces fiscal de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido, había denunciado a Jaime por utilizar aviones privados (Ver Antecedentes").
Desde su sillón de Transportes, Jaime ha comandado la estatización de hecho de Aerolíneas Argentinas y Austral. Mantuvo una relación tirante con el grupo Marsasn desde 2003, si bien hubo un período de tregua en 2006 durante el cual Transportes levantó sus objeciones a los balances de Aerolíneas entre 2002 y 2006, lo cual permitió que fueran aprobados.
El año pasado, tras varios meses de haber recibido créditos del Banco Nación para pagar sueldos, Marsans comunicó a Jaime que no estaba en condiciones de pagar los salarios de junio. A mediados de julio el secretario ingresó a Aerolíneas, transformado en el nuevo hombre fuerte de la compañía. Designó al ex intendente platense Julio Alak como gerente general y, desde entonces, ha asignado casi 300 millones de dólares a la compañía para cubrir sus déficit operativos. Pero si bien en diciembre el Congreso votó por la expropiación de las acciones de las dos líneas, el control accionario sigue por el momento en manos de Marsans.
Fuente: Clarín |