En agosto venidero vencerá el acuerdo que la provincia de Santa Fe tiene con Sol Líneas Aéreas, por el cual el Estado se hace cargo de parte del combustible que utilizan las aeronaves que cubren varios puntos del territorio santafesino con el aeropuerto metropolitano Jorge Newbery, y hasta el momento no se conoce qué pasos dará la firma. En el Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente se aseguró a El Litoral que no hubo pedido alguno para extender el subsidio y el secretario de Servicios Públicos, Alejandro Boggiano, optó por no hablar sobre conjeturas.
En el aeropuerto de Sauce Viejo se asegura que la firma hizo semanas atrás un nuevo contrato por dos años de uso de los servicios que utiliza en la terminal aérea.
En la firma de capitales rosarinos tampoco hubo voz oficial para conocer si pedirán continuar con el subsidio, o bien, seguirán prestando el servicio sin aportes estatales.
La presencia de Sol es la que mantiene en funcionamiento a la terminal capitalina. Tres vuelos diarios a Capital de la firma contra uno de Aerolíneas Argentinas de lunes a viernes y el único servicio sabatino marcan el plan de vuelo. El resto de las operaciones corresponde a servicios de chárter, o bien, aviones oficiales.
El origen
El ex gobernador Jorge Obeid firmó oportunamente un convenio con la firma rosarina por el cual la provincia se comprometió a aportar $ 8.900.000 en tres años, en forma decreciente, para el costo del combustible, y la empresa invirtió 4 millones de dólares para adquirir las máquinas y poner en servicio el sistema. El plan era cubrir Rafaela, Santa Fe y Rosario con Capital Federal. Dicho entendimiento logró aval legislativo en votación dividida en la Cámara de Diputados. En algunos casos hubo presiones de legisladores norteños y sureños para incorporar Reconquista y Venado Tuerto al plan de vuelos.
El convenio estableció con precisión un esquema primario de rutas y frecuencias: cuatro vuelos diarios Rosario-Buenos Aires, dos diarios Rosario-Córdoba y dos salidas diarias Santa Fe-Buenos Aires con extensión a Rafaela.
La ley 12.513 votada el 28 de diciembre de 2005 convalidó el contrato por tres años, que se empezó a hacer efectivo en agosto del año siguiente cuando comenzó a volar. Con el tiempo, hubo servicios a puntos de Córdoba, a la costa atlántica argentina, uruguaya y brasileña.
Más allá de algunas quejas de los pasajeros por utilizar aviones pequeños, lo cierto es que en tres años hubo regularidad en el servicio, regularidad que no tiene desde hace bastante tiempo Aerolíneas Argentinas, que recién esta semana volvió a reponer el vuelo de los jueves.
Fuente: El Litoral (Santa Fe) |