Los representantes de las aerolíneas nacionales lucieron tensos y preocupados ayer en la rueda de prensa ofrecida en las oficinas de Tame, en Quito.
Los jefes de las compañías soportaron un vendaval de preguntas del porqué se oponen a los bajos precios que la aerolínea Lan ha ofrecido hasta el 16 de abril, para sus vuelos entre Quito y Guayaquil (USD 29, pasaje de ida).
Gabriela Sommerfeld, presidenta ejecutiva de Aerogal, respondía uno tras otro los cuestionamientos. “No estamos en contra de la competencia, pero de una sana competencia. Esos precios son fruto de una estrategia depredatoria, muy común en esta aerolínea en varios países”.
Según la ejecutiva, el proceso de concesión de la aerolínea tuvo irrregularidades, aunque no señaló a ningún causante directo. “Una representante de Turismo amplió a cinco años la concesión. Al principio debía cubrir la demanda en horarios nocturnos, pero eso no se ha cumplido”.
El presidente de Tame, César Naranjo, también apuntó contra las tarifas de Lan. “Son extremadamente bajas, no cubren los costos de operación. Esa es una táctica que nos causa daño”.
Según las dos aerolíneas, sus vuelos “en horarios estrella”, han disminuido en un 40%.
Según Sommerfeld, Lan aún ofrece precios de oferta, pese a que la promoción debía terminar el pasado 16 de abril. “Ahora tienen una tarifa de USD 70 (ida y vuelta) que es depredatoria”.
En un sondeo, este Diario llamó a los ‘call center’ de las aerolíneas. En Lan, la operadora de nombre Marcela, señaló que ya no había boletos de oferta y que el precio de un pasaje, solo ida, de Quito a Guayaquil, cuesta ahora USD 51,66. En Aerogal, Wagner, señaló que el precio es de USD 66 y en Tame, en su página electrónica, el valor señalado es de USD 65,10.
Ante la duda de si Lan equipararía los precios actuales de mercado, continuaría la “batalla”, Sommerfeld reiteró: “Hubo irregularidades en el proceso y eso es lo que está en discusión. Queremos que se les retire la concesión”.
Y todos los ojos se vuelcan ahora al Consejo de Aviación Civil. El capitán Guillermo Bernal asegura que todo el proceso de concesión se hizo de manera clara. “Pedimos todos los informes al Indepi de Perú, a la Contraloría General del Estado y a la Fiscalía de Ecuador, sobre las posibles prácticas irregulares y no existía nada”.
Bernal asegura que “sería bueno preguntar al consumidor si está satisfecho. Mejoró el mercado, hay menos retrasos, menos aviones regresados en medio del vuelo, etc. Para que se tenga una idea, cuando Aerogal entró al mercado nacional, tenía el 4% de ocupación y Tame el 79,9%. Hoy, Aerogal tiene un 40% y Tame un 30%. La competencia es buena”.
Fuente: El Comercio (Ecuador) |