Centenares de indígenas de la Amazonia peruana tomaron ayer con lanzas, palos, arcos y flechas el aeropuerto de la ciudad de Atalaya, fronteriza con Brasil, en el marco de una protesta nacional iniciada el pasado 9 de abril contra varias leyes que consideran lesivas a la integridad de sus territorios. Un portavoz de la policía de Atalaya señaló que "unos 350 indígenas armados con flechas y palos han tomado el aeropuerto".
Sin embargo, fuentes de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), una de las organizadoras de la protesta, aseguraron que son más de 2.000 nativos de las etnias Yines, Asháninkas y mestizos de Atalaya los que tomaron la terminal aérea.
Los manifestantes están decididos a quedarse hasta que el gobierno del presidente peruano, Alan García, escuche sus demandas, agregó la Aidesep en una nota. Según la asociación, la toma del aeropuerto de Atalaya cumple con el objetivo de perjudicar a las empresas Repsol, Pluspetrol y Petrobras, ya que así sus empleados y representantes "no pueden acceder a sus campamentos instalados dentro de los territorios indígenas".
Por su parte el dirigente local Hugo Pérez Petza advirtió que "de no haber respuesta satisfactoria a los interesesde los amazónicos las medidas (de fuerza) se radicalizarán".
Desde la semana pasada, los habitantes de varias comunidades de la Amazonia peruana vienen bloqueando el tránsito fluvial de dos importantes ríos selváticos, en el marco de esta protesta indígena. Además, un grupo de nativos tomó el viernes pasado un campo petrolífero de Pluspetrol, lo que obligó a la empresa argentina a suspender sus operaciones en la zona de Dorissa, en Loreto.
Los nativos amazónicos exigen que se deroguen las nuevas leyes de aguas y la forestal y se oponen a los tratados de libre comercio con los Estados Unidos y Chile, entre otras peticiones.
Fuente: Diario Crónica (Argentina) |