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03/04/2009 12:00:00 a.m.
El avión militar europeo se enfrenta a más retrasos

No hay acuerdo sobre el diseño del motor, sino más bien cuatro ideas de ingeniería diferentes producidas por cuatro compañías independientes en cuatro países diferentes. El fuselaje es demasiado pesado y el sistema de control electrónico ha fallado en varias pruebas.

Ese es el estado actual del avión de transporte A400M, el proyecto militar emblemático de Europa, una empresa que ha costado 20.000 millones de euros, y que lleva más de 15 años sin ver la luz.

Se suponía que los nuevos planes para el maltrecho avión se harían públicos el miércoles, dos días antes de la cumbre de a OTAN en Estrasburgo en la que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se reunió con otros miembros de la Alianza para discutir sus planes para Afganistán. En lugar de eso, el lunes surgió una disputa interna en el consorcio que fabrica el avión, disputa que puso de manifiesto el incierto futuro del proyecto. La realidad es que aún puede retrasarse varios años la entrega de los primeros ejemplares.

Gran Bretaña, Alemania y varios países europeos más dependen del A400M para su compromiso militar en Afganistán, por lo que estos retrasos representan un importante retroceso para la posibilidad del Continente de mejorar sus capacidades militares. Este ejemplo subraya una vez más los problemas a los que se enfrenta Europa cuando emprende proyectos multinacionales grandes y costosos donde la creación de puestos de trabajo tiene con frecuencia preferencia sobre la eficiencia.

Fiasco para Obama

Los problemas del A400M son tanto más embarazosos para la relación de Europa con Estados Unidos en un momento en el que Obama está buscando socios viables en la OTAN para su estrategia de luchar con Afganistán y Pakistán, que acaba de ser revelada. Se supone que Obama, que llegó a Europa el martes para las reuniones de la cumbre, habrá discutido con los líderes de la Alianza esta semana el apoyo que está buscando.

Pero los europeos son reacios a aportar más tropas de combate o el equipo más básico —tanques y helicópteros, tropas, logística y hospitales de campaña—, por lo que el retraso en la entrega de los A400M puede hacer que la Administración Obama se cuestione hasta qué punto Europa tiene capacidad de ofrecer ese apoyo.

“Lo que no entiendo es por qué Europa quiere influir más en la defensa de su propio continente, pero se muestra cada vez menos preparada” para colaborar y sacar adelante el proyecto, afirma James Arbuthnot, diputado británico y presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de los Comunes.

Los problemas que embargan el proyecto fueron subrayados una vez más el lunes cuando se citó a Thomas Enders, consejero delegado de Airbus, fabricante de la aeronave. Enders dijo que el avión no podía construirse debido a errores dentro de la compañía cuando se planeó el proyecto originalmente hace 16 años. “Mejor un fin con horrores que un horror sin fin”, dijo Enders en una entrevista con la revista alemana Der Spiegel online.

Esto hizo que la rama militar de Airbus, EADS (European Aeronautic, Defense & Space), emitiera una declaración reafirmando su compromiso con el proyecto, aunque también reconociendo que las condiciones del acuerdo tenían que ser renegociadas.

La agenda original del contrato y las condiciones comerciales, no “proporcionan las condiciones necesarias para desarrollar con éxito el programa”, en opinión de los responsables de EADS.

Los planes para construir el A400M fueron desvelados en 1993, un momento en el que los gobiernos europeos se dieron cuenta de que necesitarían aviones para transportar tropas y equipos pesados al terreno de las guerras en cualquier parte del mundo. Pero se tardaron 10 años en firmar un contrato de producción y desarrollo entre Airbus y la agencia de adquisiciones europea que hizo el pedido de los aviones.

En virtud de un acuerdo común, el trabajo tiene que dividirse entre varios estados, en lugar de estar centralizado. Se eligieron cuatro fabricantes para el motor: MTU Aero Engines de Alemania, ITP de España, Rolls-Royce de Gran Bretaña y Snecma de Francia. “Fueron elegidos en primer lugar por razones de política de mercado de trabajo”, dijo Sascha Lange, experto militar en el Instituto Alemán para Asuntos Internacionales y de Seguridad. En total, siete países encargaron 180 de estos aviones en 2003. Francia, que encargó 25, se suponía que tenía que recibir el primer avión a finales de este año; Alemania se suponía que iba a recibir el primero de sus 60 aviones en 2010. Pero ambos países tendrán que esperar ahora varios años, según el ministerio de Defensa alemán. El proyecto lleva 22 meses de retraso sobre su plan inicial y se enfrenta a grandes excesos de costes.

La producción se ha frenado porque los cuatro fabricantes tienen diferentes diseños que han sido reunidos en una compilación forzada. Además, el fuselaje es demasiado pesado, fundamentalmente debido a las medidas implementadas para compensar por la extrema vibración producida por la gran potencia de los motores.

Además, también hubo problemas también con el sistema de control electrónico, una vez más debidos a los diferentes fabricantes que participan en ella.

De la disputa empresarial a la política

En un nivel más amplio, la disputa dentro de EADS y Airbus ilustra las tensiones entre los gobiernos europeos sobre cómo completar grandes proyectos multinacionales. Los distintos planes y los intereses nacionales también divergentes, han retrasado mucho el sistema de navegación por satélite Galileo, que fue diseñado para competir con el Global Positioning System (GPS) de Estados Unidos. Galileo también se ha retrasado debido a años de discusiones sobre las finanzas y la distribución de los puestos de trabajo. EADS dijo el lunes que había querido reexaminar el uso específico de una paralización de tres meses acordada con la agencia de adquisiciones. En esta agencia, llamada Organización Conjunta de Cooperación en Armamento, están Francia, Alemania, España, Gran Bretaña, Turquía, Bélgica y Luxemburgo. EADS ha dicho que quería renegociar “condiciones aceptables para todas las partes”.

Fuente: Gaceta.es

 



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