Como el comandante Bautista Faustino Mendioroz de la Fuerza Aérea Argentina fue identificado el piloto del avión argentino Avro Lincoln MK II, matrícula B-019, desaparecido en vuelo mientras cubría la ruta de Río Gallegos a Ushuaia el 22 de marzo del año 1950 con once tripulantes, después de reportar su posición sobre el lago Fagnano.
En 1983 la Fuerza Aérea de Chile, la Dirección de Aeronáutica Civil y la Fuerza Aérea Argentina llevaron a cabo una investigación que permitió la identificación del avión accidentado.
Un equipo viajó desde Punta Arenas al lugar en helicóptero, encabezado por el comandante en jefe de la Cuarta Brigada Aérea con asiento en la base de Chacabuco, Luis Ili Salgado, en el que viajaron -entre otros- un comisario y un perito fotógrafo de la Policía de Investigaciones y un fiscal de Aviación.
El destino de los restos de este aparato se mantuvo en la incógnita hasta abril de 1983, ocasión en que fueron avistados casualmente por montañistas de las Universidad de Magallanes en las inmediaciones del ventisquero Cuevas, en la cordillera Darwin, a unos 200 kilómetros del aeropuerto de destino.
Ahora, hace cinco días, turistas que navegaban por el sector destacaron que prestarán toda su colaboración a la Fiscalía de Aviación, abocada a investigar el hecho.
Publicación
En la edición de El Magallanes del 23 de marzo de 1950, una información confirmaba el lamentable hecho. Se indicaba que el día 23 la radioestación de Río Grande había preguntado a varias radioestaciones chilenas si habían visto pasar la máquina en vuelo, tejiéndose varias versiones acerca de su probable paradero final.
La búsqueda del avión perdido se intensificó en la zona comprendida entre Punta Catalina, San Sebastián, Caleta Josefina, Lago Fagnano y Seno Almirantazgo al existir el temor que la aeronave hubiese caído al mar.
Aviones chilenos recorrieron toda la isla de Tierra del Fuego volando 6.500 kilómetros sobre su territorio.
Fuente: La Opinión Austral (Argentina) |