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23/03/2009 12:00:00 a.m.
El avión de transporte militar A400M pone a EADS en una difícil encrucijada

Es sólo una hipótesis y el presidente de EADS, Louis Gallois, asegura que no hay una «posibilidad real de que ocurra», pero lo cierto es que EADS, por primera vez, admite en sus planteamientos una remota posibilidad de que el programa del avión de transporte militar A400M, de cuyo desarrollo y fabricación se encarga la factoría sevillana de San Pablo, pueda llegar a cancelarse.

En cierto modo, es el último episodio de un programa «maldito», retrasado en varias ocasiones, con una primera unidad ya fabricada que aún no tiene fecha de primer vuelo y que, para colmo de males, ahora afronta también el relevo de la persona que estaba a su frente, tras la destitución de Carlos Suárez y la llegada de Domingo Ureña.

La última presentación de EADS dejó una sensación agridulce a los españoles presentes. De un lado, Louis Gallois se mostraba convencido de que el proyecto no está en peligro y, de otro, los papeles presentados establecían la posibilidad de una cancelación del proyecto como un hipotético escenario de futuro.

Para que el programa pueda cancelarse debe aprobarse una decisión en este sentido por los países que conforman la Occar, organización en la que se integran varias naciones europeas para dotarse conjuntamente de armamento y cuya primera tarea ha sido precisamente crear un avión de transporte militar para los países europeos. La decisión para suspender el programa debe tomarse por unanimidad y es a esa unanimidad a la que Gallois se aferra como un clavo ardiendo.

«Algunos países tienen más urgencia que otros en dotarse de aviones de transporte para sus ejércitos, en función de la antigüedad de la flota que tienen, pero está claro que Europa necesita un avión de este tipo que independice a nuestros ejércitos de Estados Unidos y Rusia, que son las dos opciones disponibles en este momento», aseguró Gallois el pasado martes en una breve reunión con periodistas españoles para negar con rotundidad que la cancelación del programa vaya más allá de la mera hipótesis.

Sin rival en el mundo

Para ahondar más en la cuestión, Gallois subrayó que el futuro A400M «no tendrá rival en el mundo porque se trata del más avanzado avión de transporte militar que se ha diseñado nunca». La ventaja que este avión supondrá para los ejércitos europeos es incuestionable para el consorcio aeronáutico y sólo este motivo parece suficiente para mantener el optimismo.

Sin embargo, en la otra cara de la misma moneda, el propio consorcio europeo reconoce que una suspensión del programa supondría un coste para EADS de 5.700 millones de euros, cantidad que la Occar ha adelantado ya para el programa y que si se suspende por el incumplimiento de los plazos pactados habría que devolver.

Además, Gallois sí que admite como una posibilidad real que se puedan «caer» unidades de los pedidos a partir del momento en el que los retrasos superan determinado límite, en lo que denomina cancelación avión por avión. EADS quiere evitarlo mediante la negociación de nuevos plazos de entrega y que, de no alcanzarse un acuerdo, podría suponer un peligro, ese sí real, de que se reduzca significativamente el número de entregas previstas.

Es cierto que no tiene fecha prevista para su primer vuelo, pero no es menos cierto que no está ni mucho menos en fase de planos o de desarrollo de prototipo, como también lo es que la falta de motores no es un asunto imputable a EADS, sino que los países que componen la Occar eligieron la opción más complicada para los motores, otra opción europea para no depender del suministro de una empresa estadounidense. Los motores son en este momento la asignatura pendiente del avión.
Y, en un segundo plano, no deja de llamar la atención la solución arbitrada por EADS para superar los problemas encontrados en el A400M. Contando con que el avión va a tardar aún un mínimo de cuatro años en ser una realidad y entregar su primera unidad al primer cliente, EADS ha transferido la responsabilidad del proyecto desde la antigua división de aviones de transporte militar a Airbus Military, lo que supone la integración de facto en Airbus.

Este cambio ha desembocado en una agria polémica culminada con la sustitución del anterior responsable de la división, el español Carlos Suárez, por Domingo Ureña, que es un gran conocedor de Airbus y en el que el consorcio confía para que el proyecto pueda beneficiarse de los recursos de Airbus.

Fuente: ABC.es

 



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