La fuerza aérea escogió a las empresas Boeing, de Estados Unidos, Dassault, de Francia, y Saab, de Suecia, como candidatas para suplir los aviones caza de combate con que Brasil renovará su flota aeronáutica los próximos años, informó la institución.
Un comunicado de la fuerza aérea señaló que las empresas preseleccionadas competirán por la venta de un primer lote de 36 aviones que deben ser entregados en 2014, y deben tener una vida útil de al menos 30 años, según un comunicado de la institución castrense. La compra total podría alcanzar 100 aviones.
La embajada de Estados Unidos en Brasilia dijo en un comunicado que ve a Brasil como socio estratégico y apoya la compra de aviones de Boeing, pero evitó comentar sobre la transferencia de tecnología que pretende obtener la fuerza aérea brasileña.
La institución militar no reveló el monto de la inversión prevista en la adquisición de la nueva flota aérea.
Los aviones bajo evaluación deberán sustituir la actual flota de aviones caza Mirage 2000, F-5M y A-1M.
La lista de aviones bajo consideración de la fuerza aérea son el F-18 E/F Super Hornet de Boeing, el Rafale de Dassault, y el Grippen NG de Saab.
La institución pretende lograr en la operación de compra una transferencia de tecnología para que la industria local esté en capacidad de producir sus propias aeronaves en el futuro.
"El conjunto de conocimientos y capacitación tecnológica adquiridos en esta adquisición contribuirán para que Brasil tenga condiciones de producir o participar en la producción de cazas de quinta generación en el mediano o largo plazo", agregó el comunicado.
Estados Unidos en el pasado ha sido renuente a la transferencia de tecnología militar, lo que podría complicar las cosas para Boeing.
No obstante, la empresa norteamericana emitió un comunicado en el indicó que su elección refleja una postura positiva del gobierno estadounidense en la liberación tecnológica.
"Esta selección refuerza la capacidad del Super Hornet de cumplir los requsitos operativos de la fuerza aérea brasileña y la postura favorable del gobierno estadounidense con respecto a la transparencia y liberación de tecnología", señaló Bob Gower, vicepresidente de Boeing, en el comunicado.
"Boeing espera establecer asociaciones de largo plazo con la fuerza aérea brasileña, la industria brasileña y el gobierno de Brasil", agregó el texto.
No obstante, la embajada estadounidense evitó referirse a la posibilidad de que Washington autorice transferencia de conocimiento tecnológico como parte de la eventual venta.
"Estados Unidos ve a Brasil como un socio estratégico clave y apoya su programa de modernización de sus fuerzas armadas. La adquisición del F-18 con su tecnología superior será un paso importante en nuestra asociación", señaló el comunicado. "Estamos plenamente detrás del esfuerzo comercial de Boeing".
La renovación de la flota aérea se produce en momentos que Brasil discute su primera estrategia nacional de defensa, en la cual la aeronáutica tendrá un papel clave en la vigilancia de las remotas fronteras brasileñas en el norte amazónico, así como sus límites marítimos que albergan grandes reservas petroleras.
Como parte del programa, Brasil pretende firmar en los próximos meses acuerdos de cooperación con Francia para la construcción de submarinos de propulsión nuclear y convencional, y con Rusia para un amplio conjunto de acuerdos que incluyen el diseño de un prototipo de avión de combate de quinta generación.
Los aviones descartados de la licitación fueron el F-16 Lightning II de la estadounidense Lockheed Martin, el europeo Eurofighter Typhoon y el ruso SU-35 de Sukhoi.
Fuente: Univisión |