La demanda de transporte aéreo entre las ciudades españoles registró una caída del 7,5% en 2008 sobre el ejercicio anterior, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). A la contracción del consumo se une la apuesta por el tren de alta velocidad, que se está convirtiendo en un serio competidor para el avión.
Esta coyuntura hace más difícil el negocio de la aerolíneas que operan las rutas nacionales. De hecho, Iberia, la primera aerolínea española, ha centrado su estrategia de crecimiento en el largo radio durante los últimos años y ha reducido su presencia en los vuelos locales.
“Es fundamental una profunda reestructuración del mercado doméstico. No es posible, no es sostenible, no es bueno para los consumidores que casi todas las líneas domésticas que operan en España pierdan dinero y lo hagan en cantidades muy importantes”, ha señalado el presidente de Iberia, Fernando Conte, en más de una ocasión. Ante esta complicada coyuntura, las aerolíneas han comenzado a mover ficha.
De competidores a aliados
Frente a la imposibilidad de seguir operando como competidores, Vueling y Clickair han decidido unir fuerzas. Está previsto que hacia el mes de junio inicie sus operaciones la que será la tercera aerolínea del mercado español, detrás de Iberia y Spanair, y la primera de bajo coste, la nueva Vueling.
Sus consejos de administración han aprobado ya el proyecto de fusión. Ahora han de nombrar un asesor independiente para vigilar dicho proceso, que implicará la cesión de algunas rutas y slots (derechos de despegue y aterrizaje) para evitar el dominio en algunos trayectos. A continuación, las respectivas juntas de accionistas tendrán que pronunciarse sobre la integración, al tiempo que se espera que la CNMV exima a Iberia, como ha solicitado ésta, de lanzar una opa sobre la nueva aerolínea. La firma presidida por Fernando Conte contará con cerca del 45% de la nueva empresa y la ley establece que, cuando se alcanza el 30%, el titular de este porcentaje debe lanzar una oferta de compra por la totalidad de la compañía.
Industriales
Los dos socios industriales serán Iberia y Nefinsa, con cerca de un 5%. Ambos han sellado un pacto de permanencia, mientras Inversiones Hemisferio, la sociedad patrimonial de la familia Lara, propietaria de Planeta, se ha desvinculado de dicho pacto. El accionista de referencia de Vueling hasta ahora controlará el 14% de la nueva línea aérea, pero podrá abandonarla cuando lo desee. Josep Piqué será el presidente de la nueva compañía y Alex Cruz, su primer ejecutivo.
Vuelta a casa
La aerolínea, creada hace más de 20 años por los empresarios Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz (presidente de Ceoe), propietarios de la corporación turística Marsans y adquirida más tarde por el grupo escandinavo SAS, vuelve a estar bajo dominio español. Un grupo de inversores catalanes, agrupados bajo la firma Iniciatives Empresarials Aeronàutique (Ieasa), ha adquirido el 80,1% de la firma Spanair, mientras que el 19,9% restante permanece en manos escandinavas.
Con esta operación, liderada por Joan Gaspart, presidente del organismo de promoción Turismo de Barcelona y de Hoteles Husa, el empresariado catalán quiere dar un impulso al aeropuerto de El Prat, que en breve inaugurará su nueva terminal. Su principal objetivo es reforzar la conexiones internacionales de la capital catalana.
Nueva alternativa
Desafiando la fuerte competencia y los malos resultados registrados por las aerolíneas en 2008, una nueva compañía se incorpora al mercado con la intención de convertirse en una seria alternativa.
Se trata de Aebal, propiedad de SAS hasta el pasado mes de enero y subsidiaria de Spanair. Inició sus operaciones en 2000 para facilitar el desplazamiento desde las Islas Baleares y realizar vuelos en régimen de wet-lease (alquiler de aviones con tripulación).
El empresario Antonio Mata, ex presidente de Aerolíneas Argentinas (fue propietario del 30% de la misma y se lo vendió a los dueños de Marsans), ha adquirido el 100% de la compañía y la ha rebautizado como Quantum Air. Asimismo, trasladará su sede social desde Palma de Mallorca al municipio madrileño de Alcobendas con el fin de relanzar la línea aérea a partir de abril, con vuelos regulares nacionales e internacionales, además de servicios chárter.
Una fusión en el aire
El principal movimiento de reordenación del sector aéreo estará protagonizado por Iberia y British Airways, si finalmente alcanzan un acuerdo para fusionar sus negocios. Fernando Conte apuntaba recientemente marzo como fecha para tomar una decisión sobre esta integración. Aunque las negociaciones marchan lentamente y ha habido desencuentros por la actual valoración de las firmas en bolsa y el déficit del plan de pensiones de la británica, Conte se muestra optimista: “Creo que vamos a intentar encontrar las vías para que este acuerdo se produzca”.
Fuente: Negocios.com |