Una pediatra argentina atendió un parto en un avión de Iberia que hacía el trayecto entre Malabo (Guinea Ecuatorial) y Madrid. Tanto la madre, cuyo primer nombre es Priscilla, como el bebé, están en perfectas condiciones. Los nombres completos de los profesionales participantes en el acontecimiento no han sido difundidos.
Iberia informó que el vuelo partió de la capital guineana, Malabo, a las 00:10 de ayer y el alumbramiento del niño se produjo en ruta, con gran rapidez y sin problemas, a las 03:30 horas. Según la compañía, el personal sanitario que viajaba en el Airbus 319, con matrícula EC-KMD, consideró que no era necesario desviar el vuelo y el aparato tomó tierra a las 07:05 horas en el aeropuerto de Barajas, donde una ambulancia y un médico esperaban a la madre y al niño para trasladarlos al hospital.
El pequeño Antonino, que pesó 3 kilos, ha visto la luz en la última fila del Airbus 319 asistido por un completo equipo médico, que se ha encargado de cortar su cordón umbilical, atarlo con un guante y tapar al bebé, “para que no tuviera frío,” con una bolsa de papel.
La señora guineana reside en Madrid hace quince años. Pese a su avanzado estado de gravidez viajó a Malabo por el mal estado de salud de su padre y, después de su fallecimiento, para asistir al entierro. Priscilla Obiang tiene además un hijo de 18 años y otro de dos años que la acompañó en el vuelo junto con una tía.
Sintió los primeros dolores luego de despegar, cuando hubo algunas turbulencias en el avión. Fue su tía quien, cuando las contracciones se repetían con menos intervalos de tiempo, avisó a las azafatas de que el parto parecía próximo. “La azafata me pidió calma, me dijo que iban a ver si podían hacer un aterrizaje de emergencia”, evocó Priscilla.
Un minuto después la mujer rompió bolsa, y la azafata pidió ayuda entre los pasajeros del avión, donde, por suerte, viajaban una pediatra argentina, un ginecólogo español, una partera guineana y un cura. “El niño salió enseguida, el parto duró sólo unos quince minutos”, dijo la madre, quien agradeció al personal médico la atención prestada. “Todo ha ido muy bien”, dijo Priscilla que está en buen estado.
Priscilla también ha tenido palabras de agradecimiento para el cura, que bautizó al niño apenas nació. “Esto es alegría”, ha afirmado la madre, quien ha relatado que tras el nacimiento de su bebé todos en el avión festejaron el nacimiento de Antonino con champán.
Este avión Airbus 319, llevaba material de emergencias sanitarias que contepla la alternativa de atender un parto.
Fuente: Clarín (Argentina)
Autor: Juan Carlos Algañaraz |