El acuerdo se discute en una negociación triangular: Marsans, el Gobierno argentino y la fabricante de aviones Airbus. Dos de esas patas, los españoles y los funcionarios, ya llegaron a un primer acuerdo. Pero falta que se cierren las otras discusiones, lo que haría que el convenio siga demorado.
"Rafael Llorens, el jefe de abogados de (Julio) De Vido, se quedó con las ganas de pasear por Madrid -bromean en el entorno de esta tortuosa negociación-, porque se pasó todo el tiempo del viaje de Cristina encerrado en una oficina tratando de cerrar el acuerdo antes del final de la gira. No llegaron".
Con quien Llorens negoció, sobre todo, fue con los hombres de Airbus. Su objetivo no era pequeño. Debía conseguir las garantías para el contrato que el Gobierno heredará de Marsans por la provisión de aviones, hecho por la empresa europea.
En 2007, Marsans firmó con Airbus un contrato de compra de 73 aviones, por US$ 7.000 millones. El Gobierno busca quedarse con la mitad de ese contrato, unos 30 aviones, lo que implicaría un desembolso de 2.000 a 3.000 millones de dólares. Eso le permitiría recibir en el transcurso de este mismo año seis aviones nuevos.
"La cantidad de aviones entregados en el corto plazo es uno de los temas que se discuten; Aerolíneas pretende 5 o 6 más", señalan los que siguen la operación de cerca.
¿Qué gana Marsans en esta operación? Que Airbus le devuelva una seña millonaria que pagó por el contrato, lo que le quedaría como una "indemnización" por Aerolíneas. En el grupo español se niegan a precisar cuánto fue el monto de la seña. Pero superaría los US$ 100 millones.
Claro que, para que Marsans pueda recibir esa "seña-indemnización", el Gobierno debería pagar un monto importante del contrato (se habla de US$ 400 millones). Y conseguir las garantías para el pago de la parte del contrato de que se haga cargo. El gobierno español habría ofrecido su colaboración. Pero para la Argentina, un país que tiene demorados proyectos como el Tren Bala por la dificultad para conseguir garantías de pago, el tema no es menor.
"Si se consigue armar así el contrato, nos vamos de Aerolíneas sin juicio en el CIADI", dicen en Marsans. ¿Eso qué significa? Que aceptarán el pago del precio por la empresa que determinó el Tribunal de Tasaciones de la Nación: un peso.
Las negociaciones siguen a toda velocidad. El acuerdo, confían las partes, podría cerrarse en unos 10 días. Pero para eso, señalan las mismas fuentes, el Estado o Aerolíneas deberá desembolsar los US$ 400 millones (o cifra similar) del pago inicial en el lapso de un mes luego del acuerdo.
Durante el viaje de Cristina, Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, los dueños de Marsans, se cruzaron con la comitiva argentina en la cena del Rey y en el almuerzo que ofreció José Luis Rodriguez Zapatero. No hubo saludos cordiales, claro. Pero tampoco cruces agudos. El andamiaje del acuerdo todavía se estaba (y se está) tejiendo.
Fuente: Diario Clarín
Autor: Marcelo Cantón |