Las tasas que argentinos y extranjeros pagan cada vez que se suben a un avión en los aeropuertos locales aumentarán a partir del mes próximo. La llamada tasa de embarque -que en realidad se llama tasa de uso de aeroestación- aumentará tanto para los vuelos internacionales como para los de cabotaje.
La suba para los vuelos internos, la primera desde 1998, será de 139,7%. A partir del 1° de marzo, la tasa será de $ 14,50 contra los 6,05 actuales en los aeropuertos de mayor tráfico, como aeroparque Jorge Newbery y los de Mendoza, Bariloche, Córdoba, Tucumán, Salta e Iguazú.
Para los vuelos internacionales, el aumento será de 61,1% en dólares. Así, la tasa pasará de los US$ 18 actuales a 29 en Ezeiza, Aeroparque y el resto de los aeropuertos más transitados del país. A diferencia de la mayoría de las tarifas de servicios públicos, que se pesificaron y congelaron tras la devaluación de 2002, esta tasa se mantuvo dolarizada y fue aumentando en pesos. Entre 2001 y el mes próximo, acumulará un incremento de 463,8% en moneda local.
Mientras que los pasajeros pagarán más, las empresas abonarán menos. La actualización de tarifas, plasmada en una resolución del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna) que fue publicada esta semana en el Boletín Oficial, modificó también las tasas que pagan las aerolíneas por el aterrizaje y el estacionamiento de los aviones que realizan vuelos internacionales. El aumento, en este caso, es de 35% en promedio. Pero la resolución del Orsna indica que las aerolíneas que estén al día con los pagos recibirán una "bonificación" del 30% sobre las tasas actuales. Las nuevas tarifas regirán sólo para las compañías con atrasos en los pagos. El resto pagará 30% menos de lo que abonaba ahora.
Impulsar la actividad
Esta medida surgió a partir de una recomendación del Congreso cuando se aprobó en 2006 el contrato de renegociación de Aeropuertos Argentina 2000 (AA2000), que controla los principales aeropuertos del país. La idea era impulsar la actividad, muy afectada en ese entonces por la estampida del precio del petróleo. Se recomendó entonces recortar las tasas. "Para hacerlo, se preveía un descuento a las líneas aéreas que se rebalancearía con un sobreprecio a la tasa del pasajero internacional", indicó una fuente de AA2000.
Fuentes de la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina (Jurca), que reúne a las líneas aéreas internacionales que operan en el país, defendieron el ajuste al señalar que aún las tasas siguen por debajo de otras de la región, como las de Chile, Punta del Este o Ecuador. "Los usuarios pagan las tasas en dólares más bajas de la región. Y las recomendaciones del Congreso de reducir las tasas se hicieron para incrementar el tráfico aéreo", indicaron.
Descartaron además que estas modificaciones puedan alterar el precios de los pasajes aéreos. "Los pasajes internacionales bajaron por las caídas del petróleo y la demanda, que está bajando mucho en vuelos de cabotaje e internacionales. El usuario debería esperar una reducción en los precios. No es un tema regulatorio; es un tema de oferta y demanda."
El Estado podría obtener réditos en el corto plazo. Gran parte de la deuda de las recientemente estatizadas Aerolíneas Argentinas y Austral surgió por los atrasos en el pago de tasas. "Prevemos que Aerolíneas regularice la situación de inmediato. En la medida en que estén pagando normalmente, van a tener el beneficio de la bonificación", dijo la fuente de AA2000.
El alza tarifaria no alcanza a los aeropuertos de Trelew, Bahía Blanca, El Calafate, Ushuaia y Neuquén hasta que se analice el impacto de las nuevas tarifas con sus concesionarios, establece la resolución del Orsna.
El Estado, socio del alza tarifaria
El ajuste en las tasas aeroportuarias afecta a las aerolíneas y los usuarios y beneficia a la empresa que tiene la concesión de 33 aeropuertos en todo el país, Aeropuertos Argentina 2000 (AA2000), y, también al Estado. No sólo porque el Estado controla ahora a Aerolíneas Argentinas y Austral -que podrían beneficiarse con una bonificación (ver aparte)- sino porque también puede llegar a quedarse con el 40% del capital accionario de la concesionaria, según el contrato que surgió tras la prolongada renegociación luego del crac de la convertibilidad.
El nuevo contrato fue firmado por el ex presidente Néstor Kirchner unos días antes de que le entregara el mando a su esposa. La renegociación había derivado en un saldo favorable al Estado en $ 825 millones por canon impago. El nuevo contrato establecía que ese pasivo tendría que ser cancelado en efectivo mediante un fideicomiso y con la emisión de obligaciones negociables (ON) que el Estado podrá convertir en acciones propias equivalentes al 15% del capital de AA2000. Una vez que venzan todas esas ON, si el Estado hiciera uso de todas las opciones podrá tener hasta un 40% de la compañía, algo que todavía no ocurrió.
Fuente: Diario La Nación (Argentina)
Autor: Rafael Mathus Ruiz |